Vuelva usted mañana y ponga una reclamación
8 noviembre 2009
Larra acabó por levantare la tapa de los sesos porque era un romántico. Un romántico sin tuberculosis, y eso era como para sumirse en depresión. La necesidad de un sentido trágico de la vida. James Dean del XIX. El bulevar de los sueños rotos. Terminó de una vez por todas con el “vuelva usted mañana”. Se acabó. Punto y final a un país que parecía no crecer, mientras que el resto de Europa vivía al frenético ritmo de una revolución industrial, que aquí no se asomaba ni para preguntar qué tal va eso. Vía estrecha, no queríamos invasores, ya nos zumbábamos nosotros mismos, toda una metáfora. Aquí, mañana. Hoy, estamos ocupados.
Y seguimos igual. Larra, Larra. No vino la revolución, pero llegaron las marcas, los súper, las grandes empresas para vendernos lo que no sabemos construir, porque nunca lo aprendimos. Tan anchos, tan orgullosos, tan nosotros.
Ahora somos más modernos. “Ponga una reclamación”. Un segundo plato al “Vuelva usted mañana”.
Entras en IKEA, ves, mides, calculas, bajas al almacén, te cobras, cargas el coche, descargas el coche, y tarde de domingo montando muebles. Te faltan piezas, la cama se queda coja. Hoy duermes en el suelo. Diseño al alcance de todos. Llamas al nueve cero dos, tú apoquinas. Vuelva usted mañana a por la pieza. Nadie te dice lo siento. Leer el resto
Un antídoto al “colonialismo” festivo
8 noviembre 2009
Estos días se ha hablado mucho de Halloween: se ha dicho que es una fiesta pagana que los cristianos no deberían celebrar pero también que es una fiesta no exenta de raíces cristianas; se ha dicho que empaña la celebración del día de los santos y los fieles difuntos y también que es una mera diversión para niños y adultos… Hay opiniones para todos los gustos, y como siempre, seguramente en todas ellas, una pizca de razón.
Personalmente, creo que Halloween ha sido hasta ahora una fiesta ajena a nuestra idiosincrasia, aunque a los americarnos les va como anillo al dedo. Sin embargo, en un mundo como el actual, es imposible mantener totalmente “puras” las culturas porque unas influyen sobre las otras continuamente (aunque –con mayor frecuencia- las más poderosas sobre las más débiles). Recordemos por ejemplo cómo los cursos de liderazgo o control mental que en Estados Unidos son un boom desde hace muchos años, entraron en España con calzador, y poco a poco se han ido imponiendo.
Venecia se ahoga
25 octubre 2009
Y vienen y van, y entran y salen, y suben y bajan. Los turistas asaltan Venecia en busca de una foto o de un recuerdo de cristal. Una máscara para colgar en el salón -y quedarse tan anchos-. Un trofeo, un diploma. Unos acordes de la orquesta del Florian, camareros de blanco papal con hombreras doradas de general, y Venecia parece estar enferma. Y se muere, parece nacida para estar muerta. Inmortal sólo en la cámara de los japoneses.
Se hunde, sin remedio, se hunde. Diecisiete millones de viajeros la pisotean al año sin piedad, y eso no hay cuerpo que lo aguante ni mil años que lo resistan. Acabará ahogándose de belleza, como la reina del carnaval, que se casa con el malote del instituto con la esperanza de que el malote cambie. Pero los malotes no cambian. Mal negocio este matrimonio entre tesoros y piratas.
Patrimonio de una Humanidad que acabará por mandarla al carajo. Venecia necesita entrar en quirófano, y apuntalar unos huesos que ya no aguantan de tanto trote cochinero, de monstruos de doce plantas que recorren este Mare Nostrum, que ahora es sólo de Pullmantur. No puede ser que atraquen a cien metros de San Marcos y que San Marcos flote. Uno de los dos tiene que irse a pique, y Venecia tiene las de perder. El bisturí es secar la Laguna y pasar diez años en dique seco hasta terminar el by-pass. No queda otra. Pero los comerciantes se niegan por miedo a que los turistas y sus carteras abandonen al paciente y no vengan ni en horas de visita. Pan para hoy, hambre para mañana. No imaginan a la Serenísima sin agua, sin góndolas y sin el sonido de la Visa. Leer el resto
Del 17-O a una sociedad rejuvenecida
25 octubre 2009
El sábado 17 de octubre de 2009 representa el símbolo de un cambio social, aún imperceptible, pero imparable, protagonizado por las familias y los niños. Es curioso que los más pequeños de la sociedad sean quienes han enarbolado esta vez la bandera del “basta ya”, para asumir un nuevo rumbo más esperanzador. ¿Quiénes, si no son las familias y los niños, podrán generar en nuestra sociedad la esperanza? El río límpido que fluyó incesante entre la Puerta del Sol y la Puerta de Alcalá el pasado sábado, es una fuerte corriente que nadie puede detener. No hay Ley humana capaz de parar la fuerza de la vida.
Quienes participamos en la manifestación del sábado 17 de octubre, percibimos algo distinto a lo vivido en otras manifestaciones en contra del aborto, tal vez porque esta no era en primer lugar una manifestación en contra del aborto, sino una manifestación a favor de la vida. Se resaltaron los aspectos luminosos de la maternidad y no la sombría frialdad del aborto. Los manifestantes fueron con carritos de bebé, con globos, con bastones de abuelos… No increpaban, no insultaban… Cantaban, reían, hacían corrillos… Era una manifestación para dar esperanza a las mujeres embarazadas y hacerles sentir el apoyo de la sociedad civil. Se cuidó la forma y por eso se pidió evitar los insultos y las consignas políticas. No fue una manifestación política sino una manifestación cívica, de los ciudadanos, de la gente sencilla que conoce lo importante que es la familia y lo que necesita nuestra sociedad que nazcan los niños.
Tal vez algo esté cambiando, porque como ha dicho Benigno Blanco, presidente del Foro Español de la Familia, cada vez es más difícil engañar a la sociedad. Las mujeres que han descubierto la mentira de un “derecho” que algunos han pretendido atribuirles falazmente para saciar sus propios intereses son cada vez más. Muchas ya han comprobado, y no con poco dolor, que el aborto sólo genera muerte y “sufrimiento” y la sociedad está pagando el alto precio de más de un millón de abortos cometidos desde 1985, cuando se despenalizó la Ley. Ya no es tan fácil que los falsos progresistas cuelen a las mujeres lo de “con tu cuerpo puedes hacer lo que quieras”, porque muchas mujeres saben ahora demasiado bien que el aborto ha destruido el cuerpo de otro ser humano, el cuerpo del hijo, aunque ha mancillado también el cuerpo y el alma propios.
Además, los que desde hace años han defendido con gran mérito y denuedo la causa de la vida han dado también a su estrategia el giro que reclamaba el momento actual. Sin olvidar al niño no nacido, que siempre ha sido y es la principal víctima del aborto, se ha acentuado más la necesidad de apoyar a la madre, al ver que muchas se veían abocadas irremediablemente a abortar ante la falta total de apoyo y el abandono de quienes más cerca tendrían que estar (el novio, el marido, los padres, los médicos…).
No hemos dejado de mirar los cuerpecitos de los niños triturados y tirados a un contenedor en las clínicas abortistas, pero hemos empezado a fijar nuestros ojos en las primeras fotos en blanco y negro del embrión, que dan cuenta –contra todo esfuerzo inútil de los abortistas- de que la vida late desde el primer momento de la concepción en el vientre materno. La sociedad empieza a ser conciente poco a poco de la barbaridad que está cometiendo al consentir que los abortos sigan avanzando. La sociedad envejecida quiere recuperar su juventud. La sociedad culpable no puede soportar su delito. La sociedad madura desea dejar de comportarse como un rebaño al que los políticos pueden dirigir a su antojo.
Los manifestantes del 17-O somos realistas, la reforma de la vigente Ley del Aborto será aprobada por quienes todavía no se han dado cuenta de lo que está ocurriendo (los progresistas que llegan siempre tarde). Pero como dijo también Benigno Blanco (a mi entender, una de las personas con más altura intelectual que está luchando en España por la causa de la vida), más allá de la Ley, el objetivo es llegar al “aborto 0”, y para conseguir esta meta, el protagonismo debe ser de los ciudadanos y no de los parlamentarios.
El 17-O fue la manifestación de la vida, eso implica coherencia en quienes hemos defendido al no nacido, para defender la positividad de la vida en toda circunstancia, de toda vida, también de la nuestra. Merece la penar vivir, merece la pena nuestra vida. Hemos sido llamados de la nada para realizar un proyecto de amor que aspira al infinito. Eso es la vida, porque la vida y el amor son tan inseparables como el odio y la muerte. Los “piececitos” de los bebés de apenas unas semanas de vida ya caminan entre los manifestantes de la vida, y aunque sus pisadas silenciosas pasen desapercibidas a los ruidosos pasos de los legisladores, llegarán más lejos, porque con ellos, avanza la verdad.
Dora Rivas, periodista
Aunque la mona se vista de firma
12 octubre 2009
Parece que las últimas encuestas lo dejan claro, la crisis no ha afectado a los hábitos de consumo de los adolescentes. Aunque tengan menos dinero en el bolsillo, siguen comprando ropa de marca. El cocodrilo, el caballo rampante o la CH parece que son señas de identidad irrenunciables. Con la que está cayendo. Y no sólo ellos, la trampa nos coge a todos, huérfanos si no nos ampara un logo que señale lo que queremos parecer que somos.
Nosotros lo sabemos, las firmas lo saben, y los falsificadores también. Un paseo por las aceras de Gran Vía o Preciados dejan al alcance de la mano lo que en los escaparates es sólo una ilusión a la que pocos pueden acceder. Y picamos, picamos como peces en un barril. Desde Nápoles llegan bolsos cosidos a golpe de pistola, según se cuenta en las magistrales líneas de Gomorra, y desde el Índico, pañuelos de Hermes tejidos por esclavos que mueren con los pulmones encharcados en tinta para telas. Todo vale si queremos parecer la mujer del César. En Bali se falsifican hasta las tiendas, fachadas incluidas, orgullosos de ser los mejores falsificadores del mundo, mientras que un viaje a Nueva York no está completo sin un paseo por Chinatown en busca de un Rolex de a treinta dólares. Esconderse tras una marca da seguridad, imprime carácter. Aunque la cosa se desmonte en cuatro días, la mayoría prefiere una camisa que pica como el esparto siempre que en la pechera lleve bordada una marca que hable de quien la lleva. Leer el resto
A por las Olimpíadas
11 octubre 2009
Aunque el mentado “espíritu olímpico” pueda sonarnos a veces a música celestial, tiene que ver con los valores que todos reconocemos en la práctica del deporte: el afán de superación, la constancia, la disciplina, el esfuerzo, la sana competitividad, etc. Algo de este espíritu se contagió a los políticos españoles de la delegación que defendió la candidatura de Madrid en Copenhague.
El espíritu de equipo -que estamos más acostumbrados a ver en las selecciones españolas de fútbol o baloncesto- se había apoderado como por arte de magia de los políticos de derecha e izquierda, poco habituados a tirar en la misma dirección. Todos apostaban por Madrid, según muchos “la mejor candidatura”, al menos era el proyecto más avanzado y el que contaba con más apoyo popular. El deseo de celebrar las Olimpíadas en Madrid, alimentado también –por qué no decirlo- por una publicidad que apelaba a los sentimientos, nos hizo subestimar el argumento de la rotación de continentes que pesaba en contra de Madrid, por ser Londres la ciudad olímpica en 2012. Leer el resto
Presuntos culpables
29 septiembre 2009
Los instintos más primitivos se despiertan y no puedes controlarlos. Tu compañero de trabajo siempre aparca en la puerta. Siempre tiene entradas gratis para el fútbol porque su primo sirve cañas en el palco de San Miguel. Siempre va a los estrenos porque su mujer tiene una amiga en el departamento de marketing de nosequé distribuidora. Y además este fin de semana ha estado en Londres porque consiguió dos billetes por un euro en Internet.
Y como tú, llegas al trabajo en metro, y ni tienes primos ni tu mujer tiene amigas en departamentos de marketing, te lanzas a buscar billetes de avión en Internet. Dos horas y nada. Dos días y nada. Y empiezas a sudar y mosquearte con los links de ofertas. Leer el resto
Reprobación política contra apoyo científico
27 septiembre 2009
Merece la pena retrotraernos a marzo. La escena tiene lugar durante el vuelo de Benedicto XVI a África. Como hace habitualmente con los periodistas que lo acompañan en sus viajes internacionales, el Papa responde a algunas preguntas. Entre ellas hay una por la postura de la Iglesia sobre el modo de luchar contra el Sida.
El Papa destacó la eficiente presencia de la Iglesia en esta lucha y dijo que el problema del Sida no se puede superar “sólo con eslóganes publicitarios”. Luego añadió unas palabras que por la polvareda que levantaron merecen citarse textualmente y ser leídas con atención: “Si no está el alma, si no se ayuda a los africanos, no se puede solucionar este flagelo SOLO distribuyendo profilácticos: al contrario, existe el riesgo de aumentar el problema”. A continuación, Benedicto XVI proponía una “humanización de la sexualidad”, algo que nos vendría bien no sólo para prevenir el Sida sino para frenar la tendencia que está llevando a la “des-personalización” del hombre. Leer el resto
De la fraternidad humana al hombre “descartable”
13 septiembre 2009
“Las prostitutas os precederán en el Reino de los Cielos”. El eco de esta frase, una de las mas duras del Evangelio (que debería hacernos temblar a los “buenos”), resonaba en Buenos Aires el pasado viernes 4 de septiembre, en una Misa para ex prostitutas presidida por el cardenal Bergoglio. ¿Cómo reaccionarían esas “samaritanas del amor”, como las llamaba José Luis Perales en una de sus canciones, al oir que un príncipe de la Iglesia les pedía perdón en nombre de una ciudad que las trata como “material descartable”? Leer el resto
Orgullosos… pero menos
19 julio 2009
Todos los años una marea de homosexuales, lesbianas, bisexuales y transexuales invaden las principales capitales del mundo para proclamar su particular “orgullo”. Si un ciudadano del montón se pierde esos días por el centro urbano sin estar avisado, experimenta la extrañeza de quien no pertenece a la “tribu”.


En el vídeo que proponemos esta semana, vemos al maestro trabajando en un bosque. Dice que los pájaros cantan mejor al amanecer y al anochecer, porque se quedan fascinados por los colores.
Hace poco tiempo recordaba con un amigo la conversación que mantuvimos este año con una adoradora de la Pachamama. Nos encontrábamos en las alturas de Machupichu que cantara Neruda, y la fichamos como guía. Al final del recorrido de siete horas (un plus de cuatro más allá de lo que ajustamos), la invitamos a comer. Yo bendije al Señor por los alimentos que íbamos a comer y ella bendijo a la Madre Tierra por los frutos de su generosidad. A los postres, le dije a nuestra invitada a la mesa que no comprendía esa manera tan personal de dirigirse a la Naturaleza, que de por sí no tiene el seso de saber lo que entrega y a quién lo hace.
De fondo suena el trío de Bill Evans. Cuando el gran pianista murió el 15 de septiembre de 1980, de una insuficiencia hepática a consecuencia de su adicción a las drogas, tenía cincuenta y un años y llevaba mas de veinte entre la elite de su instrumento. El “poeta del piano” como lo definió el escritor, Gene Less, mantuvo incólume su estilo lírico y su sensibilidad hasta sus últimos días.

