¿Cuántos años tienes?
14 diciembre 2008
“La edad es algo vano, cuando lo importante es lo que hagas cada año”. Autor desconocido
Estoy seguro que más de una vez en su vida, querido lector, le han hecho esta pregunta; como a mí. A todos nos hacen esta pregunta a lo largo de nuestra vida. En los primeros años para hacernos ver que ya somos “mayorcitos” y a medida que pasa el tiempo en nuestra vida nos enfrentamos a esta pregunta de una u otra manera. Y la realidad es que nunca respondemos correctamente.
Hace medio año tuve la oportunidad de ver y escuchar una famosa conferencia del profesor Randy Pausch (q.e.p.d.), desde entonces reconozco que estoy meditando más, si cabe, a cerca de mi vida, lo que es, lo que ha sido, y, sobre todo, lo que puede llegar a ser si yo quiero, con la ayuda de Dios. Por ello quiero compartir con usted una de esas reflexiones que tiene que ver con esta “simple” pregunta. Leer el resto
El hombre actual y la adversidad
2 noviembre 2008
“Creo que el tener que gestionar malos momentos en la vida, cómo afrontamos la adversidad, va a tener un gran efecto en lo que uno conseguirá el resto de su vida ”.
Lute Olsen. Head coach University of Arizona. Campeón Nacional 1997
¿Cuántos momentos duros ha pasado en su vida? Duros de verdad, de esos que realmente nos piden una respuesta contundente en un sentido u otro. Estoy convencido, querido lector, que si vive en un país libre puede y puedo –podemos- considerarnos unos privilegiados pues no tenemos que enfrentarnos a tantos momentos realmente duros como, sin duda, sí lo hacen nuestros hermanos de otras partes del mundo con menores posibilidades.
En una sociedad tan marcadamente hedonista y materialista como la que vivimos en la actualidad, el ser humano parece “adormilarse” ante su enorme responsabilidad para con su vida y con la sociedad de la que forma parte. Parecemos olvidar que si fracasamos en llegar a ser el mejor yo que podemos ser, no sólo estamos dejando de disfrutar de nuestra propia vida, sino que estamos robando a los que nos rodean, a la sociedad de la que formamos parte, del proyecto que podía marcar una gran diferencia.
Estamos tan enfocados en la comodidad que parece que se nos ha olvidado que son, precisamente las adversidades y lo que podemos aprender de ellas, las que sin duda marcan el enorme potencial que cada uno de nosotros tenemos. De hecho, una regla no escrita pero muy cierta, es que en función de la dimensión de nuestros sueños así son nuestros obstáculos y adversidades. La vida parece querer probarnos antes de darnos lo que nos espera como premio.
El problema, obviamente está en que cuanto más nos asentamos en la zona cómoda, menos dispuestos estamos a afrontar adversidades, y al eludirlas o directamente rechazarlas, impedimos que la vida nos de lo que desde un inicio era para nosotros.
Hace ya once años me hicieron una pregunta mientras realizaba un taller de desarrollo personal. Pregunta que, sin duda, me permitió ponerme en el camino que andamos ahora mi mujer y yo: ¿Qué estarías dispuesto a hacer si supieras que al final lo va a conseguir?
Medite bien su respuesta, y no se engañe. La respuesta a esta “simple” pregunta puede suponer el inicio o la reafirmación de su camino hacia su mejor yo. La sociedad en su conjunto, y usted mismo en primer lugar, se beneficiará de ello.
José Ballesteros De la Puerta. Socio-Director VESP
http://www.actitudenaccion-vesp.com/


En el vídeo que proponemos esta semana, vemos al maestro trabajando en un bosque. Dice que los pájaros cantan mejor al amanecer y al anochecer, porque se quedan fascinados por los colores.
Hace poco tiempo recordaba con un amigo la conversación que mantuvimos este año con una adoradora de la Pachamama. Nos encontrábamos en las alturas de Machupichu que cantara Neruda, y la fichamos como guía. Al final del recorrido de siete horas (un plus de cuatro más allá de lo que ajustamos), la invitamos a comer. Yo bendije al Señor por los alimentos que íbamos a comer y ella bendijo a la Madre Tierra por los frutos de su generosidad. A los postres, le dije a nuestra invitada a la mesa que no comprendía esa manera tan personal de dirigirse a la Naturaleza, que de por sí no tiene el seso de saber lo que entrega y a quién lo hace.
De fondo suena el trío de Bill Evans. Cuando el gran pianista murió el 15 de septiembre de 1980, de una insuficiencia hepática a consecuencia de su adicción a las drogas, tenía cincuenta y un años y llevaba mas de veinte entre la elite de su instrumento. El “poeta del piano” como lo definió el escritor, Gene Less, mantuvo incólume su estilo lírico y su sensibilidad hasta sus últimos días.

