Porque yo lo valgo
12 octubre 2008
Sí, desde luego que yo lo valgo, es verdad que otras también lo valen, pero yo más que ellas. Y si no que se lo digan a mi marido ¡Uy perdón!, pareja… (es que he decido ser políticamente correcta desde hoy mismo, porque me estoy llevando cada palo).
Todo esto lo digo porque la campaña de L´Oreal, me llena de orgullo como mujer… Y es que hay que ver qué pedazo mujeres que salen en ella, ¿verdad?… La Pe y la Charlize Theron -que por cierto se lo hicieron juntas una vez en aquella mediocre película de John Duigan Juegos de mujer, ¡causalidades del destino!-. También están Jane Fonda y Andie Macdowell representado al target de las talluditas, sólo nos falta que nos pongan a la Dakota Fanning (la niña de La guerra de los mundos) con una crema de espinillas, para tener representantes de toda la población femenina. Aunque con esto de que cada vez hay menos segmentación publicitaria en nuestra querida aldea global, no creo que “los creadores de necesidades imperiosas” se molesten a incluir a este segmento de la población en su campaña, digo yo… Leer el resto


En el vídeo que proponemos esta semana, vemos al maestro trabajando en un bosque. Dice que los pájaros cantan mejor al amanecer y al anochecer, porque se quedan fascinados por los colores.
Hace poco tiempo recordaba con un amigo la conversación que mantuvimos este año con una adoradora de la Pachamama. Nos encontrábamos en las alturas de Machupichu que cantara Neruda, y la fichamos como guía. Al final del recorrido de siete horas (un plus de cuatro más allá de lo que ajustamos), la invitamos a comer. Yo bendije al Señor por los alimentos que íbamos a comer y ella bendijo a la Madre Tierra por los frutos de su generosidad. A los postres, le dije a nuestra invitada a la mesa que no comprendía esa manera tan personal de dirigirse a la Naturaleza, que de por sí no tiene el seso de saber lo que entrega y a quién lo hace.
De fondo suena el trío de Bill Evans. Cuando el gran pianista murió el 15 de septiembre de 1980, de una insuficiencia hepática a consecuencia de su adicción a las drogas, tenía cincuenta y un años y llevaba mas de veinte entre la elite de su instrumento. El “poeta del piano” como lo definió el escritor, Gene Less, mantuvo incólume su estilo lírico y su sensibilidad hasta sus últimos días.

