Top

“Diario de un cazador”, de Miguel Delibes

14 Marzo 2010

Por distintas razones, el año 1955 es importante en la vida de Miguel Delibes. Su novela Diario de un cazador, recién publicada, obtiene el Premio Nacional de Literatura. También recibe una generosa invitación del Círculo de Periodistas de Chile con el fin de que visite dicho país. Será éste el primero de varios viajes al extranjero, que luego han de tener una oportuna traducción literaria en forma de libro. Por otro lado, Adolfo Delibes, padre del escritor, muere el día 5 de agosto.

Escrita el 27 de noviembre de 1988, la siguiente declaración de principios, que quizá pertenezca más propiamente a la categoría de los afectos, resume con absoluta claridad el perfil que Delibes prefiere como practicante de la caza.

«Hay cazadores —escribe— que miden el éxito de sus cacerías por el peso del morral. Percha nutrida, diversión cumplida, dice el refrán que me invento porque viene a pelo. Yo mantengo un punto de vista diferente: un par de perdices difíciles justifican la excursión; seis a huevo, no» (El último coto, Barcelona, Editorial Destino, 1992, p. 100).

Semejante preferencia domina también las páginas de la novela cinegética más importante de nuestra literatura contemporánea, Diario de un cazador, y es que el diarista, el joven bedel Lorenzo, se siente fascinado por el reto que le ofrece cada partida, pero aún más por el compañerismo que halla en sus camaradas de escopeta. Aún más: incluso el amor que Lorenzo siente por Anita le hace soñar en una medida que admite comparaciones con el placer que le brindan esas perdices dominicales. Leer el resto

Compartir:
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Technorati
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Mixx

Fragmento de “Señora de rojo sobre fondo gris” de Miguel Delibes

14 Marzo 2010

Ante el fallecimiento de Miguel Delibes, ofrecemos un hermoso fragmento de Señora de rojo sobre fondo gris.

Ninguno de los dos era sincero pero lo fingíamos y ambos aceptábamos, de antemano, la situación. Pero las más de las veces, callábamos. Nos bastaba con mirarnos y sabernos. Nada nos importaban los silencios. Estábamos juntos y era suficiente. Cuando ella se fue todavía lo vi más claro: aquellas sobremesas sin palabras, aquellas miradas sin proyecto, sin esperar grandes cosas de la vida eran sencillamente la felicidad. Yo buscaba en la cabeza temas de conversación que pudieran interesarla, pero me sucedía lo mismo que ante el lienzo en blanco: no se me ocurría nada. A mayor empeño, mayor ofuscación. Se lo expliqué una mañana que, como de costumbre, caminábamos cogidos de la mano: ¿Qué vamos a decirnos? Me siento feliz así, respondió ella.

Compartir:
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Technorati
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Mixx

“Yo, otro”, de Imre Kertész

7 Marzo 2010

La sorpresa del escritor húngaro la recibes de inmediato cuando te metes en sus obras. Una escritura soberbia, bien, a veces depurada, otras improvisada, agitanada, llena de remiendos pero siempre grácil y corrosiva. Sin embargo, su obra es un empeño imposible, es el entusiasmo de un cordero orondo y tiernecillo por ganarse la amistad de un lobo que lleva semanas sin probar bocado.

Kertész escribe e hila fino, sí, pero anda apuñalado por su pasado y eso le pesa mucho. Anduvo en su Hungría natal en tiempos difíciles, los nazis… los comunistas… ellos le quitaron la alegría y le regalaron el dolor. Por eso, Yo, otro es una prueba palpable de que el húngaro necesita una UVI móvil que lo saque de su desprecio por todo lo humano, por todo apetito de vivir, por todo proyecto, todo deseo de proponer lo mejor…

Así descarga, “ni Dios, ni el hombre, ni la sociedad, ni las obligaciones astutamente elucubradas… Sólo la presencia continua de nuestra muerte nos obliga a una profunda creación artística”. Y habla de nuestro tiempo,”cuando se grita ¡amor!, todos saben que ha llegado el momento del asesinato; cuando se grita ¡ley!, todos saben que es la hora del robo, del atraco”. La obra de arte es una aventura para cavarse la propia tumba, “en la obra me condeno a mí mismo a muerte y, si sobrevivo a la sentencia, seguiré huyendo en pos de nuevas muertes”. Leer el resto

Compartir:
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Technorati
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Mixx

“Kafka y la muñeca viajera”, de Jordi Fabra i Serra

7 Marzo 2010

Jordi Fabra i Serra, escritor barcelonés con una extensa carrera y éxitos, ganó en 2007 el premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil con “Kafka y la muñeca viajera”. El texto, publicado por Siruela, se basa en la historia que se cuenta del escritor, quien en el último año de su vida se encontró en el parque Steglitz de Berlín una niña que lloraba desconsoladamente porque se le había perdido su muñeca.

Kafka le dijo a la niña que su muñeca se había ido de viaje y que él lo sabía porque era cartero de muñecas. Desde ese día y durante unas tres semanas el escritor fue entregando a la niña diversas cartas que venían desde lugares distintas donde la muñeca estaba. Nunca se encontraron dichas cartas y fue a través de Dora Aymant como nos ha llegado esta anécdota sobre la cual Fabra i Serra escribe una novela preciosa, delicada y emocionante, que ha servido de base para la representación teatral que Ayanta Barili ha dirigido en en teatro Lara de Madrid. Leer el resto

Compartir:
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Technorati
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Mixx

Fernando Marías, ganador del Primavera de Novela con “Todo el amor y casi toda la muerte”

28 Febrero 2010

El XIV Premio Primavera de Novela, que convoca la editorial Espasa, tiene este año nombre y adjetivos de mujer, porque mujeres son las principales protagonistas tanto de la novela ganadora, como de la finalista, que se han dado a conocer hoy, tras el fallo del jurado que, presidido por Ana María Matute, ha estado compuesto por Antonio Soler, Angel Basanta, Ramón Pernas, Ana Rosa Semprún y Miryam Galaz.

El ganador ha sido Fernando Marías con «Todo el amor y casi toda la muerte». La dotación económica del galardón es de 200.000 euros. El título finalista, dotado con 30.000 euros, ha sido «La fragilidad de las panteras», de María Tena.

Fernando Marías, que con anterioridad ha obtenido premios como el Nacional de Literatura Infantil y Juvenil en 2006 con «Cielo Abajo», y el Nadal de 2001 por «El niño de los coroneles», comentaba así su obra: «Es una historia que viví en persona durante unas vacaciones en un lugar exótico. Me sucedió algo que me traumatizó. Me encontré encerrado en el hotel con mi compañera y con otras dos mujeres que realmente eran fantasmas y, aunque no lo crean, mantuve relaciones sexuales con esos fantasmas. Mi novela es la historia de tres mujeres y tres historias de amor extremas, y es también la historia de un hombre perdido que se busca, porque a cierta edad los hombre siempre estamos perdidos y siempre deberíamos buscarnos». Leer el resto

Compartir:
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Technorati
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Mixx

Arturo Pérez Reverte habla de su novela El Asedio: “¿Memoria histórica?, aquí todos hemos sido igual de hijos de puta”

28 Febrero 2010

No deja títere con cabeza. En una entrevista concedida a El Mundo, el escritor habla de El Asedio, su última novela en la que viaja dos siglos atrás para hablar de la Cádiz de 1811, la España que tendría que haber sido y no fue. Una novela de misterio, de mar, de amor, de política, de ciencia y de historia de España. Y tras la novela, su opinión sobre la actualidad política que defiene a un escritor excepcional y sin complejos.

reverte1PAÍS INCULTO

“España es un país gozosamente inculto”

MEMORIA HISTÓRICA

“Atribuir los males de un período a cuatro fascistas y dos generales es desvincular la explicación y hacerla imposible. Que un político analfabeto, sea del partido que sea, que no ha leído un libro en su vida, me hable de memoria histórica porque le contó su abuelo algo no me vale para nada”. Leer el resto

Compartir:
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Technorati
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Mixx

“La leyenda del pianista en el océano”, la novela de Baricco y la película de Tornatore

21 Febrero 2010

“No estás acabado, mientras tengas una buena historia, y alguien a quien contársela”, repite Novecento a su amigo Max, a lo largo de La leyenda del pianista en el océano, de Giuseppe Tornatore.

En parte, esta afirmación expresa una gran verdad, si lo vemos en negativo: estás acabado cuando no tienes ni una buena historia, ni alguien a quien contarla. Pero, ¿qué es tener una buena historia? ¿dónde está la bondad, la calidad de la historia? Ese “estar acabado” no refiere al fracaso de un status dentro de un mundo de escritores profesionales; a través de todo lo que hemos visto en la película –y lo que podemos esperar, por nuestra capacidad de seguir historias-, llegamos a entender que el narrador implícito se está refiriendo a la vida, en su sentido total. Leer el resto

Compartir:
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Technorati
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Mixx

“Primer amor”, de Iván Turguenev

21 Febrero 2010

Nico, un alumno de latín de 2º de bachillerato, me deja Primer amor, de Iván Turguenev. La obrita corona la pila de libros que se levanta sobre mi mesa. Pasa un mes aguardando su destino, unos peldaños más arriba que Anna Karenina, de León Tolstoi, así que al menos podrá conversar con viejos amigos.

Le llega su hora. Ha sufrido dos intentonas de lectura –la vida, ya se sabe, haciendo de las suyas-, finalmente cuaja a la tercera. ¿No es leer conseguir leer, algo que nunca se puede dar por supuesto? ¿cómo sabemos que leeremos? Para leer hay que hacer un hueco en el futuro. “Hacer un hueco”, interesante expresión. Porque hacer es construir, fabricar, producir algo, pero ¿hacer un hueco ?

-Sí, ¿hacer la nada?

-Perdón, protesto contra mí mismo: un hueco no tiene que ser necesariamente la nada, un hueco es un vacío, y un vacío es siempre de algo. Eso de darle a la nada tanto protagonismo, hasta atribuirle funciones personales, más concretamente divinas o cuasidivinas, no está claro. La nada es una metáfora excesivamente gorda, desparramada. La nada, como una señora muy poderosa vestida de negro, o como un corte de corriente universal por alguna radical insolvencia de este mundo, o como un gran paisaje que se ha salido del marco, es mucho poetizar. No estoy a favor de un código de circulación de las metáforas para nosotros usuarios cotidianos, ni siquiera de un libro blanco de buenas prácticas entre los profesionales del sector, pero sí que sé que hay un buen sentido que es muy importante no perder. Leer el resto

Compartir:
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Technorati
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Mixx

Presentación del libro de G. K. Chesterton, “El Pozo y los charcos”, en su primera edición en lengua castellana

14 Febrero 2010

La Sociedad Chestertoniana Argentina invitó recientemente a la presentación del libro de G. K. Chesterton, EL POZO Y LOS CHARCOS, en su primera edición en lengua castellana, realizada por EDITORIAL AGAPE.

El Pozo y los Charcos fue editado en 1935, pocos meses antes de la muerte de su autor, y es el último de una serie de brillantes libros de apologética, iniciada hace 101 años con la publicación de Herejes en 1905, de la que forman parte algunas de sus obras más importantes, como Ortodoxia, Lo que está mal en el mundo y El Hombre Eterno.

Esta última obra de Chesterton, que su autor consideraba una suerte de despedida, contiene gran parte de los textos más profundos escritos por él con relación a su conversión al catolicismo, como la serie titulada “Mis seis conversiones” o el conmovedor ensayo “María y el converso”. Es un libro de fuerte sabor polémico y notable contenido profético, en el que aborda temas de candente actualidad, como el relativismo moral, la eugenesia, la planificación familiar, el crecimiento anormal del estado, la inmoralidad del “big business”, la publicidad masiva, el periodismo tendencioso, el materialismo ateo, la pornografía y la decadencia de la sociedad occidental. Leer el resto

Compartir:
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Technorati
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Mixx

“La abolición del hombre”, C.S. Lewis

14 Febrero 2010

Si es que Lewis tinene mucho que decir, por eso lo servimos de primer plato. En plena II Guerra Mundial, cuando la contienda parece que exigía una cultureta charlatana y como de arenga belicista, el escritor anglosajón ofrece unas conferencias en Oxford en las que no habla de las diabólicas acciones de Hitler en Europa sino de la educación de los más pequeños. Cosa francamente inusitada dada la revuelta internacional.

La visión de futuro y esperanzadora de Lewis es clara, ¿qué se está enseñando en los centros de estudios?, ¿cuáles son los pilares que deben aprender los lactantes de las primeras letras para que puedan ser los portadores de un mundo más esperanzado que se inaugure tras la contienda mundial?

El escritror irlandés es consciente de que con las primeras papillas del conocimiento al niño se le transmite una atmosfera de verdades, no sólo impresiones o sentimientos. Es decir, un niño que cree estar haciendo su “tarea de lenguaje” ni siquiera sospecha que la ética, la teología y la política están en juego. A Lewis le da la sensación de que se está ofreciendo a las nuevas generaciones un universo sin principios, sin “objetividades primoridales”. Los profesores a quienes alude en su texto, sólo hablan de percepciones de la realidad, de sentimientos, pero eluden los fundamentos de la realidad, las “primeras verdades del sentido común”. Con lo cual se les convierte en carne de cañón de ideologías. Leer el resto

Compartir:
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Technorati
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Mixx

Entradas siguientes »

Bottom