Dios es una biblioteca
2 mayo 2010
En El cuarteto de Alejandría, Lawrence Durrell cuenta una anécdota, real o apócrifa, que le sucedió al escritor francés Paul Claudel cuando representaba diplomáticamente a su país en Japón. Un día salió de su residencia en Tokio para acudir a una fiesta y cuando regresaba contempló con estupor que su casa estaba siendo devorada por un gran incendio. El poeta pensó inmediatamente en sus manuscritos y en su biblioteca repleta de joyas bibliográficas. Cuando alcanzó el jardín vio que un hombre salía de entre las llamas llevando algo en sus brazos. Era el mayordomo que, dirigiéndose a él, le informó muy orgulloso: “¡No se alarme señor. He salvado el único objeto de valor!”. Ese objeto no era otro que su uniforme de gala.
Desde hace algún tiempo yo tengo una pesadilla semejante. Regreso a mi casa como el personaje de John Cheever, El nadador, después de haber recorrido, no las piscinas por las que él iba nadando, sino las bibliotecas del mundo, y me encuentro en la misma situación que el autor galo de El zapato de raso. A mi encuentro no acude ningún sirviente, sino un ser indefinido que repite las mismas palabras que el mayordomo japonés y me entrega un pendrive. Él añade que ahí no sólo están todos mis libros desaparecidos, sino que ha incluido los fondos de las principales instituciones del mundo. Me quedo sorprendido, pero le digo que yo sólo necesito mis libros físicamente, aquellos que yo compré y me han acompañado toda la vida. Leer el resto
“Objetivo: Fidel Castro”, de Fernando Klein, o cómo planear 638 magnicidios sin conseguir el objetivo
2 mayo 2010
En 1963, un camarero del Hotel Habana Libre guarda con esmero en el congelador de una nevera una cápsula de botulina para colocar en un batido de chocolate que solía ordenar Fidel Castro. Resultado: cuando llega el momento, el veneno revienta en el refrigerador y cae el plan llamado operación “Lucrecia Borgia”.
Años más tarde, Marita Lorenz, una mujer que había mantenido una relación amorosa durante ocho meses, es fichada por la CIA para contactar al líder cubano, engatusarlo y envenenarlo en una habitación de un hotel. Resultado: Marita no se atreve y tira el veneno en el lavabo.
Años antes, en 1958, un mercenario llamado Aller Robert Nye, agente secreto del FBI, busca infiltrarse en las filas revolucionarias de Castro para matarlo a quemarropa por un puñado de dólares. Resultado: lo investigan y descubren su objetivo y lo expulsan del país.
Estos intentos de asesinato fracasados hacia Fidel Castro son apenas tres de los tantos recogidos el libro de Fernando Klein: “Objetivo: Fidel Castro” de la Editorial ipunto. Leer el resto
“Invocación a mi cuerpo”, Vergílio Ferreira
25 abril 2010
Civilizaciones desaparecidas, civilizaciones que nacen, especies humanas que se suceden unas a otras en el mismo planeta. ¿Cuántos impulsos humanos precedieron al nuestro en la Tierra ¡El nuestro es tan reciente!
Admitir un único ciclo de vida humana para la Tierra es casi ridículo, sería como construir un palacio fantástico para que solo una única vez alguien descanse unos minutos.
Porque imaginar el Universo sin la vida en él, y sobre todo, sin la vida inteligente, es profundamente incomprensible. Con Dios o sin él, el Universo, para que realmente exista, tiene que tomar conciencia de sí mismo a través del hombre. Pero, ¿cómo sentir la existencia de la Tierra –es decir, su destino- con alguna justificación, con alguna comprensión, si apenas existe la casualidad infinitesimal de un instante de la vida humana? ¿Cómo no imaginar un superciclo único desplegado en ondas multiformes a través de todo el universo?
Un mundo sin seres humanos es incomprensible, sería un mundo para nada, pero sobre todo, no se sabría que es para nada. Es menos absurdo saberse ser absurdo que ni siquiera saber reconocerlo. Un universo sin seres inteligentes ni siquiera tendría el significado de su falta de significado.
“El Tercer Reich”, Roberto Bolaño
25 abril 2010
Una de las cintas promocionales de El Tercer Reich, el nuevo libro de Roberto Bolaño, califica de “feliz” su imprevisto encuentro en el computador del escritor. El tiempo dirá si tanta es la fortuna. Lo cierto es que, y para empezar, El Tercer Reich no fue publicado por voluntad explícita de Bolaño mientras vivía, dato que sorprende, pues el autor, al menos en sus últimos años, cuando la fama lo había librado de una existencia basada en la premura económica de los premios literarios, fue muy cuidadoso a la hora de escoger cuáles de sus textos verían la imprenta. Su aparición podría ser entonces feliz para aquellos que están construyendo una fortuna con su obra.
En 2008, una vez expiró el contrato de Carmen Balcells, el agente literario a quien Carolina López, la esposa del escritor chileno, había nombrado como su apoderada, los derechos sobre los textos de Bolaño pasaron a manos de Andrew Wylie, cuya fama no reside precisamente en sus escrúpulos a la hora de tratar con sus clientes. Un ejemplo de lo anterior es la traducción de las obras de Bolaño al inglés, que ya no es llevada a cabo por una editorial con amplio capital simbólico pero de limitado acceso al mercado, como lo es New Directions. Las traducciones son comercializadas hoy por la gigante Farrar, Straus and Giroux. Leer el resto
“Memento Mori” de Muriel Spark, recuerda que vas a morir
18 abril 2010
La ensayista Bárbara Harrison Grizzuti definió a Muriel Spark (Edimburgo 1918-2006) como “una escritora cómica, profundamente seria, cuyo ingenio amplifica, nunca socava o rebaja, sus ideas”. La aproximación es justìsima. Esa magnífica doble naturaleza se percibe en esta novela mordaz escrita en 1959 que, por fortuna, un nuevo sello editorial acerca a los argentinos en una cuidada edición que hasta rescata el arte del prólogo excelente.
Memento mori es una lúcida reflexión sobre la ancianidad en general. Los personajes principales tienen más de setenta años. Son deliciosos. Sus obsesiones, mezquindades y grandezas nos seducen y conmueven. La muerte, la senilidad y el chantaje circulan por la trama, pero un humor delicado lima las aristas más filosas. El eje del libro es una conmoción: alguien está llamando por teléfono a los ancianos para espetarle sin rodeos: “Recuerde que debe morir”. La policía se encoge de hombros. ¿Acaso se trata de histeria colectiva?
Descubrir a Muriel Spark es un placer enorme. ¡Qué bien escribía! La ironía, la denuncia oblicua, la perplejidad católica son algunas de sus señas de identidad. Asombra su manejo del tiempo: salta al pasado y vuelve al presente con un pestañeo, sin que se corte el hilo narrativo. El proemio exalta, con toda razón, el estilo despojado y claro, la concisión euclidiana. Leer el resto
La fiebre Murakami llega a librerías y redes sociales de Japón
18 abril 2010
La novela ocupa ya 1.657 páginas. Los dos primeros volúmenes, de momento sólo editados en Japón, Corea del Sur y Taiwán, fueron distribuidos en junio y en 2009 se erigieron como el libro más vendido en Japón, con cerca de 2,5 millones de ejemplares.
Algunos seguidores de la escritura mágica y enigmática del autor de “Norwegian Blues (Tokio Blues)” y “Kafka en la orilla” se agolparon desde la pasada semana en las librerías de Tokio que ofrecieron “1Q84 Libro 3″ a la venta, si bien no hubo grandes filas y las compras fueron fluidas.
La editorial Shinchosha, que lanzará otros 200.000 ejemplares del tercer volumen antes de que concluya abril, indicó que la demanda del libro en su primer día a la venta es elevada.
Esa editorial ha evitado precisar si será el último tomo de “1Q84″, que en japonés suena como 1984, o si Murakami, a sus 61 años eterno candidato al Nobel de Literatura, tiene intención de continuar la saga. Leer el resto
¿Tendremos que escoger entre el papel o la letra digital?
11 abril 2010
Tal vez entonces no se trate ya de una cuestión de elección, entre el papel y el soporte electrónico, sino de esa extraña fascinación que ejercen algunos objetos, tan poderosa como su capacidad para sobrevivir al tiempo y a las ideas de progreso. Como las libretas (¿fetiche o atracción?), que escritores como Ernest Hemingway o Truman Capote llevaban siempre consigo.
En la mayoría de los textos que integran París era una fiesta, Hemingway reproduce el acto de escritura al mencionar que el primer borrador es su cuaderno de notas. Lo hace, por ejemplo, en el relato “El hambre era una buena disciplina”, al revelar además el lugar en que registró esa primera versión, la Closerie des Lilas, sobre la rue Notre-Dame. Leer el resto
Los grandes escritores del periférico y gélido norte europeo
11 abril 2010
Los grandes escritores del periférico y gélido norte europeo -Hamsun, Ibsen, Strindberg- ofrecieron la más exacta y magistral síntesis de lo que en el siglo XX se clasificó como malestar, crisis y contradicciones principales de la civilización moderna.
La existencia se había visto de repente desprovista de fundamento, de valores firmes que dieran sentido a cada instante, amenazando con desvanecerse, con habitar tan sólo en extrañas y frías lejanías. Una existencia que, como se decía en un gran clásico de estas literaturas, la novela Niels Lyhne (Acantilado), del danés J. P. Jacobsen, es «esa eterna persecución de sí mismo, ese eterno girar en círculo».
Almas torturadas que, a la vez que exorcizaban fantasmas, pasados traumáticos e identidades a la deriva, en la más absoluta de las soledades, tenían que confrontarse con la presión diaria y enloquecedora de la sociedad, la familia, la pasión amorosa o la exigencia del arte, dependiendo de los casos. Esta presión los obligaba a desdoblarse entre representación y autodestrucción, deber y placer. Todo ello atañía también a otro genio de esas latitudes. El mundo por el que se le conoció mayoritariamente fue el de la imagen. Este genio, compendio de aquellos antecesores, no es otro que Ingmar Bergman (Uppsala, 1918 -Isla de Farö, 2007), cineasta, pero también guionista y escritor sueco, tanto de obras de teatro como de célebres películas. Leer el resto
Laura, Lolita, Annabel y otras heroínas de Vladimir Nabokov
4 abril 2010
The Original of Laura no es una novela. Ni siquiera es un fragmento de novela. Los lectores de Playboy (responsable de una publicación parcial) y el lector convencional de novelas se sentirán sencillamente estafados, cuando rasguen el celofán que oculta cuidadosamente el contenido de un libro en cuya fabricación industrial también ha participado un diseñador de moda: dentro no hay nada parecido a una novela.
The Original of Laura es algo mucho más íntimo, secreto y maravilloso para los historiadores de la lengua inventada parcialmente por Vladimir Nabokov mientras escribía los memorables capítulos de su obra anglonorteamericana, culminando con Lolita (1955) y Ada (1969), dos seres de encantamientos construidos, tantos años atrás, con algunas de las piedras preciosas que nos descubre, en el fondo de su nécessaire de seda negra, el tesoro de Laura. Leer el resto
René Girard, de la crítica literaria a la teología
4 abril 2010
René Girard, profesor emérito de la Universidad de Stanford y miembro de la Academia Francesa, es autor de una obra inquietante que se origina en la crítica literaria, incursiona en la antropología y desemboca en la teología y la filosofía. La piedra angular de su sistema intelectual es una idea a la vez sencilla y desconcertante: todo deseo es, sin excepción, la imitación de otro deseo.
Jamás deseamos algo espontáneamente, por nosotros mismos. Nuestros deseos son, fatalmente, la copia de ambiciones ajenas. La originalidad del deseo es, en sus palabras, una “mentira romántica”. Los celos, la envidia, la admiración, entre otros sentimientos y emociones, son diferentes versiones de este axioma de la voluntad que Girard llama deseo mimético. Leer el resto


En el vídeo que proponemos esta semana, vemos al maestro trabajando en un bosque. Dice que los pájaros cantan mejor al amanecer y al anochecer, porque se quedan fascinados por los colores.
Hace poco tiempo recordaba con un amigo la conversación que mantuvimos este año con una adoradora de la Pachamama. Nos encontrábamos en las alturas de Machupichu que cantara Neruda, y la fichamos como guía. Al final del recorrido de siete horas (un plus de cuatro más allá de lo que ajustamos), la invitamos a comer. Yo bendije al Señor por los alimentos que íbamos a comer y ella bendijo a la Madre Tierra por los frutos de su generosidad. A los postres, le dije a nuestra invitada a la mesa que no comprendía esa manera tan personal de dirigirse a la Naturaleza, que de por sí no tiene el seso de saber lo que entrega y a quién lo hace.
De fondo suena el trío de Bill Evans. Cuando el gran pianista murió el 15 de septiembre de 1980, de una insuficiencia hepática a consecuencia de su adicción a las drogas, tenía cincuenta y un años y llevaba mas de veinte entre la elite de su instrumento. El “poeta del piano” como lo definió el escritor, Gene Less, mantuvo incólume su estilo lírico y su sensibilidad hasta sus últimos días.

