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Los peligros de una Depresión mundial

7 diciembre 2008

La crisis económica ha adquirido unas dimensiones de enorme magnitud que, en algunos puntos, exceden las previsiones publicadas desde hace un año. Varios de los baremos conocidos señalan el comienzo de una “Depresión”. Los índices bursátiles se han depreciado entre un 35 y 45% en los últimos doce meses. Se estima que las tasas de paro se habrán duplicado a finales de 2009.

El desplome financiero ha inducido a los gobiernos de Estados Unidos y de Europa a aprobar, en casi cuestión de horas, medidas de extrema urgencia. Las cifras de estos “planes de rescate” han ido aumentando, al poco tiempo, y sin suficiente consulta parlamentaria en la mayoría de los casos.

En conjunto, se prevén ayudas estatales que comprometen hasta el 60% el PIB de algunas naciones. En respuesta a una necesidad más o menos justificada, se han nacionalizado importantes entidades de crédito o seguro, como Northern Rock, Royal Bank of Scotland, Fanny Mae, Dexia o Freddie Mac Leer el resto

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El Templo de Jerusalén divide a los creyentes

2 noviembre 2008

Hace sesenta años se proclamó el Estado de Israel, tras la expiración del mandato británico sobre Palestina y la cruel persecución nazi. Desde entonces, se han sucedido varias guerras y campañas terroristas cuyo resultado deja por igual de descontentos a hebreos y árabes. Esta joven república se asienta en la tierra que, según la Biblia, el Todopoderoso prometió a Abraham y Moisés.

En su monte santo de Sión (Jerusalén), ascendía al Cielo el templo donde se realizaba el único sacrificio perfecto para el Dios verdadero. Ahí, una vez al año, el Sumo Sacerdote pronunciaba el Nombre del Señor. Sin embargo, para los árabes, Palestina forma parte de la comunidad islámica; y encajan como una grave ofensa que un musulmán sea expulsado del país donde ha nacido.

Judíos y musulmanes cuentan con sendas construcciones de remarcado carácter religioso en el terreno donde hace veinte siglos se hallaba el Templo de Jerusalén. Los judíos acuden a rezar al Muro de las Lamentaciones, la única parte del Segundo Templo que sigue en pie. Al otro lado del muro se encuentra un solar donde se erige el Domo de la Roca, un santuario con cúpula dorada. Según la tradición islámica, el Domo conmemora la ascensión de Mahoma al Paraíso; se produjo ahí mismo, justo en el lugar donde también se pretende que Abraham se disponía a sacrificar a Ismael. Se trata de un pequeño monte que solivianta a los sectores más recalcitrantes de ambas religiones.

La visión más estricta del Islam aspira a recuperar todas las tierras que en su momento estuvieron habitadas por seguidores del Profeta: España, Portugal, Sicilia, Balcanes, Israel. Por parte contraria, algunos judíos planean la construcción del Tercer Templo, para lo cual habría que derruir el Domo de la Roca. Con el fin de evitar suspicacias, existe la alternativa de un Templo pequeño (o sinagoga) que sólo ocupe el espacio libre, de forma que “conviva” con el Domo.

Quienes anhelan un nuevo Templo no se ponen de acuerdo en los aspectos fundamentales. Unos opinan que el nuevo Templo debe tener la Menorah (candelabro sagrado) y el Arca de la Alianza originales, cuyas localizaciones se desconocen. Otros aseguran que no hay problema en colocar reproducciones modernas del Arca y la Menorah, si se fabrican de acuerdo con las descripciones de la Biblia. Según algunos, la Menorah debe tener siete brazos curvos; otros afirman que los brazos han de ser rectos, o incluso que, tras los Macabeos, el número de brazos se completa con tres más. Existen teorías variopintas acerca de la ubicación del Arca; en un pasadizo secreto bajo el solar del Templo, en el recién descubierto palacio etíope de la Reina de Saba, o irremisiblemente destruido. Además, todos difieren acerca de la actual equivalencia en metros o pulgadas de las medidas bíblicas.

Sin embargo, dentro del judaísmo actual, la vertiente más extendida –de raigambre rabínica y talmúdica– descarta erigir un nuevo templo. Los anteriores fueron destruidos por Nabucodonosor y Tito. El babilonio Nabucodonosor acabó con el esplendoroso templo levantado por Salomón y provocó la dispersión de los judíos. Antes de aquella invasión, el Arca de la Alianza había desaparecido del Templo. Tras el regreso de los judíos a Palestina, se construyó un Segundo Templo que Herodes el Grande remodeló de forma espectacular. En el Evangelio se mencionan los 40 años de obras que fueron necesarios para la ampliación del Templo. Sin embargo, pocas décadas después de esta ampliación, estalló una tremenda insurrección en Judea. Con el objetivo de restaurar la autoridad del Imperio, Vespasiano encargó a su hijo y sucesor Tito la empresa militar.

Tito aniquiló la resistencia hebrea, al tiempo que se granjeó el favor de los judíos moderados, como Flavio Josefo y los fariseos. Entre julio y agosto del año 70, Tito rodeó Jerusalén con 60.000 soldados, dispuesto a terminar con la insurgencia. Tito había estudiado con detenimiento la Historia y no deseaba un final como Numancia, por lo que dio órdenes expresas a sus tropas para respetar el Templo, símbolo de Dios para los casi cinco millones de judíos que vivían en el Imperio. El fragor da la lucha impidió que se cumpliera el deseo de Tito, y el Templo quedó arrasado por el fuego. En el Arco de Tito en Roma de contempla un candelabro de siete brazos, portado como botín del triunfo. Stefan Zweig escribió una deliciosa novela sobre un hipotético periplo de la Menorah.

Aunque hubo intentos posteriores de restaurar el Templo, a partir de entonces, casi todo el judaísmo ha comprendido que el Señor quiere “misericordia y no sacrificios”. Al igual que en el cristianismo, se asume que el verdadero Templo y la presencia de Dios se encuentran en el hombre que practica la oración y la justicia. Por eso, ya no existen sacerdotes, sino maestros de la Escritura (rabinos). De hecho, la mera existencia del Estado de Israel carece de relevancia espiritual para muchos seguidores de la Ley Mosaica. Cada vez más judíos ven a Israel incluso como una idolatría nacionalista o étnica que contradice la tradición talmúdica y las enseñanzas de Maimónides.

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