Peces Barba pone a la Iglesia Católica al nivel del fascismo y el comunismo como generadora de violencia
2 mayo 2010
Hace sólo unos días, Gregorio Peces-Barba se dirigía contra la Iglesia Católica, pidiendo la desaparición absoluta de la clase de religión de las escuelas. Pero el ex presidente del Congreso de los Diputados sigue sin dar tregua, en lo que parece haberse convertido en una obsesión.
En un artículo publicado en El País el pasado sábado, pone a la Iglesia Católica al nivel del fascismo y el comunismo como generadora de violencia. Hablando de las violencias legítimas (monopolizada por el «poder político democrático») y las ilegítimas, señala sobre estas últimas que «las fuentes intelectuales, y los motores de todas esas formas de violencia se impulsan desde el fanatismo, el realismo y el fatalismo. Son la expresión de mentalidades cerradas, de sociedades herméticas que sólo creen en su verdad y se consideran poseedoras de la única respuesta correcta. Generan conflicto y violencia, desde una perspectiva excesiva y patológica de una concepción del bien o de una filosofía comprensiva. Desde la concepción del bien, y el mejor ejemplo es la Iglesia católica institucional en países como España, se trata de convertir a la ética de sus creyentes en la ética pública y común de todos los ciudadanos».
Como ejemplos paralelos de «filosofía comprensiva» cita el fascismo y el comunismo.
El caso es que esa insinuación de la Iglesia como «generadora de conflicto y violencia» venía a cuento de defender a Baltasar Garzón de la acusación de prevaricar, en la primera de las tres causas que tiene pendientes con la justicia por hechos cometidos en el ejercicio de sus funciones.
Criticando el auto del juez Luciano Varela, Peces-Barba lamenta «que jueces se pongan del lado de los infractores, de los delincuentes, y de las ideologías violentas y cuyos antecesores produjeron daños y crímenes durante la guerra y durante “la paz” posterior y persigan a quienes les combaten»… aunque lo dice el hombre que dividió a los españoles en «buenos» y «malos» según estuviesen o no presentes en el homenaje a Santiago Carrillo celebrado en 2005.


En el vídeo que proponemos esta semana, vemos al maestro trabajando en un bosque. Dice que los pájaros cantan mejor al amanecer y al anochecer, porque se quedan fascinados por los colores.
Hace poco tiempo recordaba con un amigo la conversación que mantuvimos este año con una adoradora de la Pachamama. Nos encontrábamos en las alturas de Machupichu que cantara Neruda, y la fichamos como guía. Al final del recorrido de siete horas (un plus de cuatro más allá de lo que ajustamos), la invitamos a comer. Yo bendije al Señor por los alimentos que íbamos a comer y ella bendijo a la Madre Tierra por los frutos de su generosidad. A los postres, le dije a nuestra invitada a la mesa que no comprendía esa manera tan personal de dirigirse a la Naturaleza, que de por sí no tiene el seso de saber lo que entrega y a quién lo hace.
De fondo suena el trío de Bill Evans. Cuando el gran pianista murió el 15 de septiembre de 1980, de una insuficiencia hepática a consecuencia de su adicción a las drogas, tenía cincuenta y un años y llevaba mas de veinte entre la elite de su instrumento. El “poeta del piano” como lo definió el escritor, Gene Less, mantuvo incólume su estilo lírico y su sensibilidad hasta sus últimos días.


Este fanático sectario no se merece más que mi desprecio,por como se comportó con las victimas del terrorismo cuando lo pusieron de comisario político para vejarlas y maltratarlas,jamás pensé que la basura humana llegara tan abajo.Es un personaje que si enfermara o faltara de este mundo,a mí no me iba a quitar el sueño porque es malo de una vileza tremenda.
Adso de Melk, si Peces Barba es tan malo como dices, al menos dale la posibilidad de tus oraciones. Lo mismo hasta cambia y aunque no lo hiciera, tus bilis, al menos no habrán sufrido. Si Dios nos juzgara de la misma manera que tú lo has hecho con él, pobres de nosotros.
Bueno finde.