Aparece en las librerías españolas el libro de rodaje de “Fitzcarraldo”, escrito por su director, Werner Herzog
2 mayo 2010
Quizás el actor más problemático de la historia del cine ha sido Klaus Kinski, un tipo que produce repelús nada más verlo, más que nada por la mirada torva que tiene. Trabajó en algo así como 80 películas casi todas malísimas, pero nunca jamás ningún director quiso repetir con él, solo se atrevió a hacerlo Werner Herzog, con el que hizo cinco películas y terminaron a matarse, de hecho era normal durante los rodajes que se liaran a palos e intentaran quitarse de en medio el uno al otro.
Pero no era Herzog, era Kinski el que sacaba a todos de quicio, de hecho durante el rodaje de Aguirre y la cólera de dios (1972), varios indios ofrecieron a Herzog matarlo por el ambiente insoportable que creó en el rodaje, el director se negó. Pero al poco tiempo la tensión creció hasta el punto de que fue el propio Herzog quien apuntó con una pistola a Kinski que decía que se iba en mitad del rodaje y dejaba a todos tirados, el actor, la selva y la película lo habían desquiciado de tal manera que en aquel momento el director estaba dispuesto a matarlo y luego suicidarse. No sería esta la última vez que intentaría asesinarlo, nueve años después durante el rodaje de Ftiztcarraldo (1982) quemó la casa en que vivía Kinski, en definitiva una relación de locos.
El director español Fernando Colomo que trabajó con el actor en El caballero del dragón (1985) dice que es con el única persona que ha tenido tropiezos en un rodaje. El problema es que tenía ataques de ira incontrolada e inexplicables en los que destrozaba todo, además de creerse en muchas ocasiones superior a todos ,incluido el director, hasta el punto de negarse a ser dirigido. Kinski tuvo que vivir una dura posguerra en Alemania y su infancia fue muy difícil , pese a su carácter, su vida sentimental tuvo que ser bastante intensa y un poco turbia, su libro de memorias esta editado en la famosa colección erótica “La sonrisa vertical”, de hecho una de las acusaciones que han pesado sobre él es el incesto con su también famosa hija y actriz Natashia Kinski.
Fue durante su adolescencia cuando conoció a Herzog, una relación de amistad que terminó como el rosario de la aurora. Kinski define a Herzog en sus memorias como “El mal nacido hijo puta”, y Herzog dijo hace un tiempo en una entrevista que cada cana que le sale la llama Kinski. El actor ha muerto y el director ,que todo hay que decirlo, es también un poco extravagante, continua haciendo películas en suntuosos decorados naturales o artificiales, es tan grande la obsesión de Herzog por rodar en escenarios naturales, que no duda en arrastrar a todo un equipo a selvas, montañas o glaciares, poniendo en muchas ocasiones en peligro la vida de todos.
Últimamente parece que la palma se la lleva Val Kilmer, el protagonista de el Santo. Ha sido declarado hace un tiempo por sus “amigos” los actores como el peor compañero de trabajo. Michael Duglas no le habla después de haber trabajado con él, y al igual que Kinski no ha repetido con ningún director, se ve que en los rodajes no hay ni dios que aguante su carácter.


En el vídeo que proponemos esta semana, vemos al maestro trabajando en un bosque. Dice que los pájaros cantan mejor al amanecer y al anochecer, porque se quedan fascinados por los colores.
Hace poco tiempo recordaba con un amigo la conversación que mantuvimos este año con una adoradora de la Pachamama. Nos encontrábamos en las alturas de Machupichu que cantara Neruda, y la fichamos como guía. Al final del recorrido de siete horas (un plus de cuatro más allá de lo que ajustamos), la invitamos a comer. Yo bendije al Señor por los alimentos que íbamos a comer y ella bendijo a la Madre Tierra por los frutos de su generosidad. A los postres, le dije a nuestra invitada a la mesa que no comprendía esa manera tan personal de dirigirse a la Naturaleza, que de por sí no tiene el seso de saber lo que entrega y a quién lo hace.
De fondo suena el trío de Bill Evans. Cuando el gran pianista murió el 15 de septiembre de 1980, de una insuficiencia hepática a consecuencia de su adicción a las drogas, tenía cincuenta y un años y llevaba mas de veinte entre la elite de su instrumento. El “poeta del piano” como lo definió el escritor, Gene Less, mantuvo incólume su estilo lírico y su sensibilidad hasta sus últimos días.


Una pregunta, ¿es verdad que los indios ofreción a Herzog matar, es decir asesinar a Kinski? y el otro dijo que no, como si fuese cualquier otra oferta…
Si hubiera dicho que si, quizás Kinski hubiera aparecido un día del rodaje, en lo hondo de un barranco, y los titulares de los periodicos hubieran dicho: Klaus KInski parece muerto, tras despeñarse por un precipicio.
que cosas….impacta eso de que le ofreciese matarlo, …..cualquiera se mete con los indioos……
pensaba que estaban más civilizados.