Publican los informes secretos sobre el cardenal Wojtyla recogidos por la «KGB» polaca
25 abril 2010
El Instituto Nacional de la Memoria de Polonia ha publicado un libro en el que recopila los documentos que detallan cómo la Polícía secreta comunista mantenía bajo vigilancia al futuro Juan Pablo II, y cómo buscaba materiales que permitieran chantajearle. Tenían razón en vigilarle, pues fue clave en la caída del bloque comunista en 1989.
«Como sacerdote, profesor y pastor, y después como Obispo y metropolitano de Cracovia, Karol Wojtyla fue visto por el Gobierno como un peligroso enemigo ideológico», asegura el editor del libro, Marek Lasota en la introducción de «Hacia la Verdad y la Libertad: La Policía Secreta Comunista y Karol Wojtyla». «Esto se comprueba por el uso de una gama completa de métodos operativos y técnicos contra él, desde pincharle el teléfono y espiarle la correspondencia, hasta la observación directa a través de un ared de agentes destinada a labores de cotrainformación», continñua Lasota.
Las 687 páginas del volúmen se inauguran con un documento policial de mayo de 1946, cuando el futuro pontífice era aún seminarista, y en el que se investigan posibles conexiones con con un grupo patriótico de estudiantes en Cracovia.
El último de los documentos recogidos en el libro es un criptograma destinado al Ministerio del Interior en Varsovia, fechado el 24 de mayo de 1978, en el que se cita una petición del entonces cardenal Wojtyla en la que pedía permiso para realizar una procesión con motivo de la festividad del Corpus Christi desde la catedral de Wawel y se exponen las razones de su rechazo oficial.
La colección de documentos muestra cómo la vigilancia y el acoso se incrementó notablemente después de que el padre Wojtyla fuera nombrado obispo en 1958, circunstancia que aumentó las peticiones de la Policía comunista secreta de más información y, sobre todo, más precisa, sobre su vida y el trabajo que desempeñaba, según recoge la Catholic News Agency.
Entre las docenas de cuestiones que eran trasladadas a los informantes, la Policía secreta preguntaba por las ropas del obispo, cómo se afeitaba, así como sobre la radio que escuchaba, su máquina de escribir y quién le ayudaba a mantener estos aparatos.
Se cree que alrededor del 10 por ciento del clero católico entonces habría ejercido labores de información en la Polonia comunista, aunque los ratios más altos de reclutamiento se dieron en algunas diócesis en los años 80.
En abril de 2005, poco después de la muerte del Papa, la misma institución que ha elaborado este libro acusó al padre dominico polaco Konrad Hejmo de haber espiado al Pontífice durante dos décadas en Roma.


En el vídeo que proponemos esta semana, vemos al maestro trabajando en un bosque. Dice que los pájaros cantan mejor al amanecer y al anochecer, porque se quedan fascinados por los colores.
Hace poco tiempo recordaba con un amigo la conversación que mantuvimos este año con una adoradora de la Pachamama. Nos encontrábamos en las alturas de Machupichu que cantara Neruda, y la fichamos como guía. Al final del recorrido de siete horas (un plus de cuatro más allá de lo que ajustamos), la invitamos a comer. Yo bendije al Señor por los alimentos que íbamos a comer y ella bendijo a la Madre Tierra por los frutos de su generosidad. A los postres, le dije a nuestra invitada a la mesa que no comprendía esa manera tan personal de dirigirse a la Naturaleza, que de por sí no tiene el seso de saber lo que entrega y a quién lo hace.
De fondo suena el trío de Bill Evans. Cuando el gran pianista murió el 15 de septiembre de 1980, de una insuficiencia hepática a consecuencia de su adicción a las drogas, tenía cincuenta y un años y llevaba mas de veinte entre la elite de su instrumento. El “poeta del piano” como lo definió el escritor, Gene Less, mantuvo incólume su estilo lírico y su sensibilidad hasta sus últimos días.


Commentarios
¿Tiene algun comentario?