Tras su visita a Haití, Robbie Williams pidió ayuda para los niños afectados por el terremoto
18 abril 2010
El cantante británico Robbie Williams, quien es embajador de Unicef, pidió hoy a las personas en todo el mundo hacer todo lo posible por darle una mejor vida a los niños que fueron víctimas del terremoto en Haití.
Después de visitar el país caribeño, Williams dijo que tres meses después del terremoto era mucho lo que se había hecho, pero que aún “existe un enorme desafío”, según un comunicado de prensa difundido hoy por el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). Williams agregó que ahora existe la oportunidad de cambiar a largo plazo la vida de los niños haitianos.
De acuerdo con el último informe de Unicef, para muchos de los 1,5 millones de niños afectados por el sismo mejoraron las condiciones de vida. Sin embargo, la situación de mujeres y niños sigue siendo difícil en la zona de catástrofe.
Entre los logros el informe menciona el hecho de que a pesar de las difíciles condiciones no brotó ninguna epidemia.
ESTRELLAS EN HAITÍ
La región de la capital de Haití, Puerto Príncipe, resultó gravemente dañada tras el sismo del 12 de enero. Más de 220.000 personas murieron y fueron sepultadas en fosas comunes.
Cientos de miles de personas que se quedaron sin techo deberán vivir en campamentos a largo plazo dado que la reconstrucción de las ciudades y localidades llevará muchos años.
En las últimas semanas muchas estrellas de fama internacional visitaron Haití, entre ellas la cantante colombiana Shakira. El actor estadounidense Sean Penn se encuentra en Haití desde mediados de enero para ayudar a los sin techo. En la última semana, la cantante francesa Jane Birkin visitó Puerto Príncipe.


En el vídeo que proponemos esta semana, vemos al maestro trabajando en un bosque. Dice que los pájaros cantan mejor al amanecer y al anochecer, porque se quedan fascinados por los colores.
Hace poco tiempo recordaba con un amigo la conversación que mantuvimos este año con una adoradora de la Pachamama. Nos encontrábamos en las alturas de Machupichu que cantara Neruda, y la fichamos como guía. Al final del recorrido de siete horas (un plus de cuatro más allá de lo que ajustamos), la invitamos a comer. Yo bendije al Señor por los alimentos que íbamos a comer y ella bendijo a la Madre Tierra por los frutos de su generosidad. A los postres, le dije a nuestra invitada a la mesa que no comprendía esa manera tan personal de dirigirse a la Naturaleza, que de por sí no tiene el seso de saber lo que entrega y a quién lo hace.
De fondo suena el trío de Bill Evans. Cuando el gran pianista murió el 15 de septiembre de 1980, de una insuficiencia hepática a consecuencia de su adicción a las drogas, tenía cincuenta y un años y llevaba mas de veinte entre la elite de su instrumento. El “poeta del piano” como lo definió el escritor, Gene Less, mantuvo incólume su estilo lírico y su sensibilidad hasta sus últimos días.


Commentarios
¿Tiene algun comentario?