Britney Spears suplica a su ex que vuelva con ella
11 abril 2010
El noviazgo entre Britney Spears y Jason Trawick parece no estabilizarse nunca. Después de haber anunciado su ruptura en varias ocasiones, parece que ahora la situación está mejor, aunque “pendiente de un hilo”. La cantante, sabiendo que Jason sigue sin implicarse de lleno en la relación, “sigue suplicándole” para que no se aleje de nuevo.
Jason Trawick mantiene un inestable noviazgo con Britney Spears, pero no sólo eso. Además es su agente y uno de los encargados de su cuidado legal, por lo que un alejamiento definitivo entre ambos parece bastante complicado… y eso es lo que precisamente está alterando a la cantante.
Ambos han intentado dejar la relación en varias ocasiones, pero finalmente acaban volviendo, o manteniéndose como amigos, algo que a Britney le resulta muy difícil: “Es verdad que Jason ha traído mucha estabilidad a su mundo, pero sigue alejándose de ella en el terreno amoroso para después reanudar la relación”.
“Ese ciclo no es saludable para ella”, han declarado fuentes de ‘Showbiz Spy’. “Él tiene que dejarla definitivamente o ponerle un anillo en el dedo”. Claro que eso no parece tan fácil con la actitud de la cantante de ‘Toxic’.
Al parecer, Britney “se vuelve muy posesiva” cuando están juntos, claro que “Jason está muy metido en su vida” y se le hace muy difícil mantenerle cerca sólo como agente. Por eso, aunque “él dejó su noviazgo la primera semana de marzo, ella le sigue suplicando que vuelva”.
Así, de momento habrá que esperar a que el asunto se tranquilice para ver qué decisión toma la pareja en cuanto a su relación: “Por ahora están bien, pero penden de un hilo. Dentro de poco el asunto volverá a explotar”.


En el vídeo que proponemos esta semana, vemos al maestro trabajando en un bosque. Dice que los pájaros cantan mejor al amanecer y al anochecer, porque se quedan fascinados por los colores.
Hace poco tiempo recordaba con un amigo la conversación que mantuvimos este año con una adoradora de la Pachamama. Nos encontrábamos en las alturas de Machupichu que cantara Neruda, y la fichamos como guía. Al final del recorrido de siete horas (un plus de cuatro más allá de lo que ajustamos), la invitamos a comer. Yo bendije al Señor por los alimentos que íbamos a comer y ella bendijo a la Madre Tierra por los frutos de su generosidad. A los postres, le dije a nuestra invitada a la mesa que no comprendía esa manera tan personal de dirigirse a la Naturaleza, que de por sí no tiene el seso de saber lo que entrega y a quién lo hace.
De fondo suena el trío de Bill Evans. Cuando el gran pianista murió el 15 de septiembre de 1980, de una insuficiencia hepática a consecuencia de su adicción a las drogas, tenía cincuenta y un años y llevaba mas de veinte entre la elite de su instrumento. El “poeta del piano” como lo definió el escritor, Gene Less, mantuvo incólume su estilo lírico y su sensibilidad hasta sus últimos días.


Commentarios
¿Tiene algun comentario?