Ctherine Zeta-Jones no quiere que Brad Pitt la vea sin maquillar
21 marzo 2010
Catherine Zeta-Jones, que tiene dos hijos con su marido, el actor Michael Douglas, siempre se ha llevado bien con sus compañeros masculinos en sus películas, incluyendo a Brad Pitt y a George Clooney en ‘Ocean’s Twelve’, pero le gustaría tener más privacidad en los rodajes.
“Son buenos chicos. Me he criado con cinco hermanos y con lo femenina que era tenía que ir a veces con los niños. Lo peor es cuando estás muy cansada y te consuelas pensando que lo disimularán cuando te maquillen. Sentarte mientras tanto al lado de Brad Pitt y George Clooney no es agradable cuando tienes cara de sueño a las seis de la mañana. No pienso que ninguna mujer deba hacerlo”, ha bromeado la actriz.
A pesar de haber actuado junto a los más guapos de Hollywood, la intérprete insiste en que su esposo no se pone celoso porque ella siempre vuelve con él a casa.
“No le molesta que le diga: ‘Hoy me voy a besar con George Clooney’, porque me contesta: ‘Muy bien, que tengas un buen día’. He sido afortunada porque he trabajado con Antonio Banderas, Brad Pitt, George Clooney y porque duermo con Michael Douglas todas las noches”, ha dicho Zeta-Jones.


En el vídeo que proponemos esta semana, vemos al maestro trabajando en un bosque. Dice que los pájaros cantan mejor al amanecer y al anochecer, porque se quedan fascinados por los colores.
Hace poco tiempo recordaba con un amigo la conversación que mantuvimos este año con una adoradora de la Pachamama. Nos encontrábamos en las alturas de Machupichu que cantara Neruda, y la fichamos como guía. Al final del recorrido de siete horas (un plus de cuatro más allá de lo que ajustamos), la invitamos a comer. Yo bendije al Señor por los alimentos que íbamos a comer y ella bendijo a la Madre Tierra por los frutos de su generosidad. A los postres, le dije a nuestra invitada a la mesa que no comprendía esa manera tan personal de dirigirse a la Naturaleza, que de por sí no tiene el seso de saber lo que entrega y a quién lo hace.
De fondo suena el trío de Bill Evans. Cuando el gran pianista murió el 15 de septiembre de 1980, de una insuficiencia hepática a consecuencia de su adicción a las drogas, tenía cincuenta y un años y llevaba mas de veinte entre la elite de su instrumento. El “poeta del piano” como lo definió el escritor, Gene Less, mantuvo incólume su estilo lírico y su sensibilidad hasta sus últimos días.


Commentarios
¿Tiene algun comentario?