Tim Tebow, un “quarterback” que juega a favor de la Vida
7 Febrero 2010
Tim es una estrella del fútbol americano. Quarterback de los Florida Gators y reciente ganador del Trofeo Heisman, el más alto galardón que puede recibir un jugador universitario, es también considerado el jugador con mayor proyección de la NCAA (Liga Universitaria) en Estados Unidos.
(El Guijarro Blanco) Tim Tebow defiende la vida con gran valentía, como lo hacen otros muchos famosos: el actor mexicano afincado en EE.UU., Eduardo Verástegui, los también actores Chuck Norris, y Jim Caviezel, quien protagonizó La Pasión de Cristo, dirigida por Mel Gibson, y el campeón mundial de Rallies, Ari Vatanen, entre muchos otros.
Pero Tim es mucho más que un gran deportista con una gran proyección, mucho más que un héroe en los estadios o en las pantallas de televisión de Florida y de todo el país. Tim es, sobre todo, un ejemplo, como persona y como creyente; con una doble misión, su firme compromiso de predicar la palabra de Dios y su absoluta entrega a los demás, según leemos en Alba Digital. Algo que hoy, tal y como están los tiempos, es casi un doble heroísmo.
No es raro ver a Tim Tebow predicar en las cárceles, visitar los hospitales o acudir a los barrios marginales de Miami. O declarar ante las cámaras de televisión su decisión de llegar virgen al matrimonio; declaración que, por cierto, dejó sin habla a los reporteros que cubrían la noticia, quienes no supieron qué más preguntar (como si hubiera amenazado con la destrucción del estado de Florida a base de plagas bíblicas).
Tim sí nació
Pero todo esto no lo habría podido hacer si no hubiera nacido, pero gracias a Dios y a la firme decisión de sus padres, misioneros cristianos en Filipinas, Tim nació el 14 de julio de 1987.
Unos meses antes, cuando los médicos que trataban a su madre -en coma por una grave infección- descubrieron que estaba embarazada, aconsejaron que abortara para evitar complicaciones y, supuestamente, proteger la vida de la madre.
Además, aducían que debido a la fuerte medicación era previsible que el bebé hubiera sufrido ya daños irreversibles. Los padres de Tim, Pamela y Bob, hicieron caso omiso de las recomendaciones de los médicos, y pidieron a Dios por la vida de su hijo. “Si nos quieres dar un hijo, le llamaremos Timoteo y será un predicador”. Evidentemente, Dios escuchó sus plegarias. Y Tim está cumpliendo su misión.


En el vídeo que proponemos esta semana, vemos al maestro trabajando en un bosque. Dice que los pájaros cantan mejor al amanecer y al anochecer, porque se quedan fascinados por los colores.
Los zurbaranes de Sevilla han conseguido dejar el tiempo desabotonado, en suspenso. Los chinos dicen que ven la hora en los ojos de los gatos. Baudelaire escribió que cuando se inclinaba sobre aquella mujer que le inspiraba sus mejores versos, y la miraba fijamente a los ojos, veía con claridad la hora, “constantemente la misma, una hora vasta, solemne, grande como el espacio, sin división de minutos y segundos”, y es que cuando uno está con quien ama, al tiempo no le salen grumos. La mirada del espectador de Zurbarán tiene mucho de un estatismo que no desaloja de la realidad, sino que hace descubrir a Dios en los mundos y submundos cotidianos.
Claro, un museo que te recibe con tres patios abiertos (el del aljibe es de ensueño) y con sus silenciosos claustros, sólo interrumpidos por el gorgoteo del agua, insinúa que te espera un recorrido de honda experiencia religiosa.
De fondo suena el trío de Bill Evans. Cuando el gran pianista murió el 15 de septiembre de 1980, de una insuficiencia hepática a consecuencia de su adicción a las drogas, tenía cincuenta y un años y llevaba mas de veinte entre la elite de su instrumento. El “poeta del piano” como lo definió el escritor, Gene Less, mantuvo incólume su estilo lírico y su sensibilidad hasta sus últimos días.


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