¿Qué dice la Iglesia de la Ley anti-velo en Francia?
7 Febrero 2010
Las mujeres musulmanas serían “todavía más marginadas” si en Francia se adoptara un proyecto de ley contra el “velo integral”, considera el presidente del Consejo para las relaciones interreligiosas de la Conferencia de los obispos de Francia.
Monseñor Michael Santier publicó este lunes un comunicado sobre las conclusiones de la comisión de la Asamblea nacional encargada de profundizar en la cuestión del velo islámico integral. En él, el obispo destaca que la misión parlamentaria sobre el “velo integral” “no ha considerado oportuno escuchar la opinión de los responsables religiosos cristianos y judíos” ni responder a su carta al presidente de la misión.
También invita “a los ciudadanos franceses, y en primer lugar a los católicos”, a no “dejarse invadir por el miedo y la teoría del choque de civilizaciones”, sino a privilegiar la vía del “diálogo” y el “respeto mutuo”. Según el representante del episcopado, “la propuesta de una resolución que tiene el acuerdo de responsables del culto musulmán y, al parecer, de diferentes partidos políticos puede ser un acto importante”. “Pero yo soy muy reservado sobre la oportunidad de una ley que no resolverá la cuestión”, añade.
El obispo advierte que “el resultado podría ser contrario al efecto buscado y conducir, por reacción, a un aumento del número de mujeres que llevan esta ropa”. “El Consejo Nacional de Culto Musulman, a través de su presidente, el señor Moussaoui, ha declarado claramente que el “velo integral” no es un signo religioso y que el Corán no pide que las mujeres lo lleven”, recuerda. “Debe prevalecer la cordura -continúa-. El número de mujeres que llevan el velo integral es muy limitado, las decisiones tomadas no deben conducir a estigmatizar a los creyentes musulmanes”.
El comunicado indica que “es esencial distinguir la mayoría de nuestros ciudadanos musulmanes que piden poder practicar libremente su culto de una minoría que, en nombre del Islam, busca desestabilizar las democracias”. “Si queremos que los cristianos en situación de minoría en los países de mayoría musulmana dispongan de todos sus derechos -declara-, debemos en nuestro país respetar los derechos de todos los creyentes al ejercicio de su culto”.


Hoy se da la sustitución del abuelo por la televisión. Antes, el abuelo contaba las historias del jabalí y ahora los nietos quieren irse al fútbol. Los jóvenes no se adaptan al campo, se escapan a la ciudad.
Yo al novelista Julian Barnes le tengo mucho respeto porque pasa de los sesenta y tiene una manera de escribir cautivadora. Los neófitos de la literatura piensan que escribir bien es cuestión de orden y limpieza, juntar frases, darles brillito y hacer que suenen a novedad.
La primera frase de Barnes: “no creo en Dios, pero le echo de menos” es reveladora de lo que vendrá, una obstinación percutiva por no dejar en ningún momento de hablar de Él.
En cuanto a la obstinación por la muerte, el escritor huye de ella a través de perífrasis vitales. Cuenta la anécdota del compositor
De fondo suena el piano de McCoy Tyner, que no sólo es un extraordinario pianista, y extraordinario representante del estilo modal, sino que por la delicadeza de su toque, por la búsqueda de una sonoridad siempre brillante y el carácter ornamental de sus improvisaciones, es uno de los grandes músicos de jazz moderno. El rol que desempeñó en el seno del cuarteto de Coltrane, le ha marcado, sin duda, de forma irreversible, y siempre para bien: el pianista del sosiego, la suavidad, la serenidad y la certeza; lo contrario de los furores inquietos de su líder.


Commentarios
¿Tiene algun comentario?