Los médicos aconsejan evitar los excesos en Navidad
27 diciembre 2009
La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SEMFYC) avisa sobre los peligros que conllevan los excesos en comida y bebida durante las fiestas navideñas. La SEMFYC recuerda que se deben mantener los hábitos alimenticios saludables en las comidas y cenas navideñas, puestos que la mayoría de problemas que atienden los médicos de cabecera, durante estas fechas, se deben a “un mayor consumo de alcohol y por excesos con la comida”.
Según la doctora Lourdes Carrillo, coordinadora del Grupo de Nutrición y Alimentación de esta asociación –que agrupa a unos 20.000 médicos de familia de toda España–, las comilonas y borracheras “en la mayoría de los casos no tienen consecuencias graves”, pero sí pueden agravar la situación de “las personas que padecen enfermedades crónicas”.
Las recomendaciones principales pasan por la morigeración, así como por comer de acuerdo a horarios regulares. También se debe prestar gran atención a los alimentos “hipercalóricos, muy grasos y bebidas alcohólicas”. Por tanto, resulta muy necesario no perder la costumbre de incluir frutas y verduras en todas las comidas. Aparte, hay que masticar despacio los alimentos y evitar acostarse antes de que transcurran dos horas después de una comida copiosa.
En referencia más concreta al alcohol, la vicesecretaria de la SEMFYC, Marisa Valiente, llama la atención y aconseja ser muy precavidos. Según ella, resulta “recomendable que cada uno decida con antelación qué cantidad de alcohol va a beber y nunca esperar a sentir los efectos para entonces controlar”. Por supuesto, la ingesta de alcohol debe compensarse con la de otras bebidas, sobre todo agua.
Los expertos opinan que “es posible comer bien siguiendo una dieta básica y equilibrada”, por lo que moderación y placer pueden ser sinónimos. En particular, se aconsejan los pescados, puesto que contienen menos grasas que las carnes e igual aporte alimenticio. También se prefieren las carnes de ave y el aceite de oliva, a la vez que se alerta sobre los peligros de la manteca, los embutidos, la mantequilla, la nata, los patés, los quesos grasos, la bollería, pasteles, dulces y demás productos de repostería.


En el vídeo que proponemos esta semana, vemos al maestro trabajando en un bosque. Dice que los pájaros cantan mejor al amanecer y al anochecer, porque se quedan fascinados por los colores.
Hace poco tiempo recordaba con un amigo la conversación que mantuvimos este año con una adoradora de la Pachamama. Nos encontrábamos en las alturas de Machupichu que cantara Neruda, y la fichamos como guía. Al final del recorrido de siete horas (un plus de cuatro más allá de lo que ajustamos), la invitamos a comer. Yo bendije al Señor por los alimentos que íbamos a comer y ella bendijo a la Madre Tierra por los frutos de su generosidad. A los postres, le dije a nuestra invitada a la mesa que no comprendía esa manera tan personal de dirigirse a la Naturaleza, que de por sí no tiene el seso de saber lo que entrega y a quién lo hace.
De fondo suena el trío de Bill Evans. Cuando el gran pianista murió el 15 de septiembre de 1980, de una insuficiencia hepática a consecuencia de su adicción a las drogas, tenía cincuenta y un años y llevaba mas de veinte entre la elite de su instrumento. El “poeta del piano” como lo definió el escritor, Gene Less, mantuvo incólume su estilo lírico y su sensibilidad hasta sus últimos días.


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