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Los organismos internacionales comienzan a preocuparse por la situación de los presos políticos en Venezuela

25 octubre 2009

Silvana Giudici, presidenta de la Comisión de Libertad de Expresión del Congreso argentino dice que “un gobierno que no puede convivir con la crítica significa que no tiene base social y que no tiene razones para enfrentar la realidad diaria”. La parlamentaria Giudici, en la entrevista que proponemos al lector, dice que los organismos multinacionales comienzan a preocuparse por la situación de los presos políticos en Venezuela.

Tras intentar infructuosamente visitar a su amigo, el prefecto de Caracas Richard Blanco, en la cárcel de Yare, la presidenta de la Comisión de Libertad de Expresión del Congreso argentino, diputada Silvana Giudici, descubrió que la situación de los presos políticos en Venezuela es peor de lo que pensaba. La parlamentaria del partido Unión Cívica Radical (centroizquierda) declaró además que “los gobiernos que pretenden llevar una línea hegemónica en la comunicación terminan demostrando que tienen pies de barro”.

¿Cuál es el objeto de su visita a Venezuela?

-El alcalde Ledezma estuvo con nosotros en la Comisión de Libertad de Expresión que yo presido y fue una reunión muy provechosa, porque pudimos conversar distintos puntos que nos están preocupando respecto a la situación de la libertad de expresión y también de la entrada de Venezuela al Mercosur, porque la reunión fue conjunta con la comisión del Mercosur en Argentina. El alcalde nos pidió que visitáramos su país para poder tomar contacto aquí con la problemática.

También intentó visitar a Richard Blanco

-Con Richard Blanco, prefecto de Caracas, me une una amistad desde hace muchos años y me encontré con una situación más grave de lo que yo creía. Fui a visitarlo a Yare y fui rechazada. En ese tema me llevé una sorpresa. En ningún lugar del mundo que conozca, a una persona se le puede negar sus derechos básicos como es el derecho de visita, y en mi caso, como amiga de Richard, también se me está negando mi derecho de visita a una persona en el país donde vive.

No obstante, la situación que narra no parece muy distinta a la del resto de los presos políticos en el país.

-Por supuesto. Tengo una reunión en agenda con sus familiares. Me parece igualmente grave. Quiero decirle también que la comunidad internacional empieza a mirar este tema. Distintos funcionarios de la OEA se han comunicado conmigo sabiendo que estoy aquí. Tengo muchos contactos con la Relatoría de Libertad de Expresión que depende del Alto Comisionado de los Derechos Humanos de la OEA y en esos ámbitos hay mucha preocupación por los presos de Caracas.

¿Cuál es su opinión sobre la situación de la libertad de expresión en Argentina?

-Desde hace seis años en Argentina hay una creciente conflictividad entre el Gobierno y los medios de comunicación. Fueron muchos episodios de presión, censura indirecta a través del reparto discrecional de la publicidad oficial. Durante este mes tuvimos el tratamiento de una ley que impulsó el Gobierno: la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, que ha tenido mucha resistencia de parte de la oposición, de la comunidad mediática y de la gente en general, porque restringe la libertad de expresión. Es una ley que tiene artículos muy restrictivos para las señales de cable, para las radios privadas y todo esto se ha hecho en un marco de avasallamiento de las minorías. La ley reserva una tercera parte (del espectro) a las organizaciones comunitarias, lo que estaría muy bien, pero lo que está mal es que el Estado va a poder decidir a quién privilegia en ese cupo. Además dispone que las licencias vigentes se van a poder revocar.

¿Qué nos puede decir de Venezuela y América Latina?

-Cuando trabajamos en la Comisión de Libertad de Expresión, hemos recibido a personas que nos referencian situaciones similares o más graves en Venezuela y Ecuador. Esto más los hechos que recibimos por la prensa y los informes de libertad de expresión de las relatorías de la OEA y la ONU nos dicen que en la región hay una situación de peligro sobre la libertad de expresión. Los hechos más impactantes que recibimos de Venezuela fue el cierre de Radio Caracas, la presión sobre Globovisión y el cierre de las radios, del que hay pendiente un listado muy grande. Esto confirma una visión sobre cómo el poder coacciona o presiona a la prensa para lograr determinados fines, bien de continuidad en el poder o de ocultamiento de unos datos de la realidad.

Un ex ministro de Información venezolano, Andrés Iazarra, manifestó la necesidad del Gobierno venezolano de imponer una hegemonía comunicacional

-Claramente ese es uno de los pilares básicos de los regímenes autocráticos. Miren en el mundo los lugares donde hubo este tipo de decisión sobre los medios y podemos hablar de Rusia antes de la apertura del último siglo, de Cuba, de regímenes que, con tal de controlar el poder, lo primero que inventan es que no se les critique. Los gobiernos que pretenden llevar una línea hegemónica en la comunicación terminan admitiendo que tienen pies de barro, porque si un gobierno no puede convivir con la crítica y con la opinión distinta, quiere decir que no tiene una base social que los sustente, que no tiene razones para enfrentar la realidad diaria y que no tiene argumentos para decir por qué toma determinadas medidas. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, dijo en el marco de Unasur que había que legislar para restringir la libertad de prensa, nos parece que eso es gravísimo. Es un retroceso que haya líneas de pensamiento de los gobiernos en ese sentido.

¿Pueden tener éxito los gobiernos en la construcción de una realidad virtual ante el contrapeso de lo que ocurre en la calle?

-Si los gobiernos ocultan la realidad están restringiendo los derechos. Pero por más que se intente tapar el Sol con la mano, finalmente la gente, que es la que transita las calles y la que tiene que ir al supermercado, se da cuenta de que el relato que se intenta imponer no es cierto y que a la hora del voto es donde se decide cambiar la realidad.

¿Su opinión sobre el ingreso de Venezuela a Mercosur?

-Cuando Venezuela decidió estatizar empresas argentinas, muchos parlamentarios solicitaron que se retrasara el ingreso, pero el alcalde Ledezma se reunió con nosotros y la verdad es que sus argumentos fueron muy importantes. Venezuela debe ingresar al Mercosur, pero también tenemos que tener claro que el tema de la diversidad, la pluralidad y la libertad de expresión debería ser también una exigencia.

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