Top

Responsabilidad con el mañana

28 junio 2009

Un gobernante responsable es el que no sólo mira a corto plazo, no sólo actúa para los que le votarán en unos cuantos años, sino el que mira al futuro y pretende dejar escrito mucho y bueno. Pero esa responsabilidad con el futuro no puede componerse sólo de cambio climático y lucha contra la desertización. Hay otras preocupaciones, menos simpáticas, menos vendibles pero más necesarias.

Que un Estado asuma una deuda de grandes dimensiones, que supone un importante porcentaje de lo que es capaz de ganar, no es responsable. La deuda no se adquiere porque el Estado derroche. No suele hacerlo en tiempos de crisis, sino porque no gasta con acierto. Es decir, no gasta en el lugar adecuado, gasta en parches sobre una tela que ya está tan desgarrada que coser aquí significa romper allí.

El problema del gasto en momentos como éste y del salvaje engorde del déficit es que se lastra la capacidad de despegue de la España de nuestros hijos. Ellos tendrán que pagar lo que el Estado -un Gobierno al que no conocerán- gasta hoy en esfuerzos infructuosos por capear el temporal, sin entrar en lo importante: mejorar la competitividad, aportar valor añadido, dotar a la economía de los medios suficientes para salir fortalecida.

Por mucho que trabajen, que intenten llegar lejos, más lejos, superarse, crecer más, siempre tendrán el lastre de la deuda engordada por los intereses y encarecida por la caída de confianza en un Estado que implica el que deba mucho dinero. La historia no sólo juzga por lo que un político hace sino también por lo que deja.

María Solano, periodista

Compartir:
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Technorati
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Mixx

Commentarios

¿Tiene algun comentario?





Bottom