Los atentados de Bombay no fueron improvisados
30 noviembre 2008
En India asistimos a un fortalecimiento de línea dura de un resurgido nacionalismo hindú. El gobierno de Sonia Ghandi, con su política de favorecidos (las clases acomodadas) y ninguneados (la gran masa rural), inició el resentimiento y desencanto que vivimos en la actualidad. El primer ministro manmohan Singh está acobardado. El descontento ha ido creciendo y ha provocado el sentimiento de que la India debería ser toda hindú.
El partido BJP, liderado por el ex primer ministro Atal Behari Vajpayee, ha abandonado la moderación y se ha refugiado en el ala más dura del nacionalismo hindú.
Son muchos los grupos que forman la galaxia radical y que planean proyectos demenciales capaces de sembrar el pánico a través de ese formidable instrumento político en que, en la época actual, se ha convertido el ‘miedo del miedo’. Así, los terroristas atacan trenes, hoteles, lugares concurridos y llenos de turistas, que se han convertido, como ocurría en Egipto en la década de los noventa, en uno de los blancos preferidos. Porque los turistas son religiosamente ‘impuros’, vehículos de contaminación cultural, y con su conducta ‘viciosa’ sostienen financieramente a los ‘gobiernos impíos’.
Obviamente, detrás de esta guerra asimétrica disfrazada de ideología está el juego de las potencia de la zona. Pakistán no tolera que India se convierta en un gigante económico y político a escala mundial, ni que se entremeta en Afganistán, que considera como su ‘jardín doméstico’. Y las tensiones aumentan en coincidencia con las elecciones en el Kashmir musulmán. En este marco, relacionado con la situación en esta conflictiva región de la India y con el enfrentamiento con Pakistán, se consuman los nuevos ataques terroristas. Independientemente de los autores materiales de la masacre de ayer, queda el hecho de que India ve poner a dura prueba su convivencia. Tras los ataques hindúes contra los cristianos, la matanza de Bombay echa más gasolina al fuego.
Parece plausible pensar que los atentados y matanzas de Bombay obedecen a una «lógica»” estrictamente local. Sin embargo, las distintas familias musulmanas partidarias de la yihad tienen algo muy profundo en común: están convencidas de la razón suprema del derramamiento de sangre, confiriendo el paraíso islámico a los mártires de esa guerra. Entre las muy diversas familias religiosas hindúes la fe mesiánica en el derramamiento de sangre también nos predice inquietantes conflictos.
De la matanza de los hindúes radicales contra los cristianos no se ha dicho prácticamente nada en los medios de comunicación. Como siempre, hay que acudir a la información privilegiada de los misioneros que, de primera mano, narran lo que pasa. En Occidente simplificamos las informaciones y decimos que existe un aumento del fundamentalismo religioso, como hizo el pasado jueves Iñaki Gabilondio en su informativo de Cuatro, sin embargo el fundamentalismo no proviene de la creencia religiosa, sino de esa perversión ideológica que es el nacionalismo, como bien comprobamos estos días.
Reproducimos la carta de una misionera, fechada en septiembre de este año, donde ya da cuenta de los atisbos de nacionalismo salvaje.
Carta de una misionera claretiana en la India
“6 de septiembre. A todos los que estéis interesados, os escribo esto porque seguro que tenéis contactos con Ong’s. Es sobre la situación tan penosa que hay aquí contra una minoría religiosa: los cristianos.
Los fundamentalistas hindúes (no todos los hindúes), como ocurrió antes en Gujerat contra los musulmanes, la han tomado con los cristianos. Las injusticias continúan y lo peor es que no hay noticias en la tele, ni una imagen. Dicen que la Corte Suprema ha dicho que paren los ataques pero no hacen caso. En la mayoría de los casos, la policía mira impasible o participa. Por ejemplo, violaron y mataron a una monja y la policía lo estaba mirando. A un cura y una monja los apalearon el otro día hasta que llegaron a la comisaría de policía; allí, lejos de protegerles, continuaron pegándoles hasta que llegó un policía de mayor mando y los detuvo. También quemaron a una chica viva: tenía 20 años y era una de las chicas que trabajaban en un orfanato. Sacaron a todos los niños y a ella y a un sacerdote los quemaron vivos. El sacerdote ha sobrevivido, pero la chica no. Han quemado mas de 4000 hogares y siguen.
Íbamos a una manifestación el viernes pasado (5 de sept) pero no nos dejaron porque era el día de una fiesta hindú (Ganesa). La víspera, el jueves, dieron permiso al Obispo y al día siguiente por la mañana se lo negaron. Sólo pudimos reunirnos en la catedral; éramos muchos y también vinieron muchas comunidades de musulmanes que ya han empezado el ayuno del Ramadán. Pero a pesar de eso vinieron, hablaron y nos dieron su apoyo. También estaban hindúes que no están de acuerdo con los ataques y nos mostraron su apoyo, denunciando a los fundamentalistas de su propia religión. Estas cosas son el lado positivo de tanto dolor e injusticia.
Hay un blog en inglés que sería bueno darlo a conocer por si alguna organización importante pudiera interceder. Se llama http://orissaburning.blogspot.com/. (Para los que no podáis leer inglés, podéis ver la misma traducida por Google)
Ahora parece que los militares están por allí y se controlan un poco, pero dicen que en cuanto se vayan, van a empezar otra vez. Quieren echar a todos los cristianos de allí o que se conviertan al hinduismo. Parece que van a venir ya para Karnataka, y han empezado ataques en otro lugar que se llama Mangalore. Vienen aquí y a Orissa porque el gobierno local es de los hinduistas y les protegen.
En fin, os pido sobre todo oración y extender la noticia. Sólo desde la comunidad internacional pueden parar algo o hacer intervenir al gobierno. Muchísima gente ha quedado sin casa y están en campamentos de refugiados… ¿hasta cuando? no se sabe. También hay mucha gente sufriendo en Bihar por las inundaciones pero allí al menos están recibiendo ayuda humanitaria tanto del gobierno central como internacional. Pero en Orissa nada.
A menos que sigamos siendo “noticia” y los medios de comunicación tomen parte y lo sigan anunciando pues si no, esto no va a parar. Gracias a todos los que escuchen y lean este mensaje; vuestro apoyo llega, vuestra oración e intercesión nos fortalece y nos consuela. Nada de lo que hagáis es en vano”.
Mª Carmen Martínez, misionera claretiana


En el vídeo que proponemos esta semana, vemos al maestro trabajando en un bosque. Dice que los pájaros cantan mejor al amanecer y al anochecer, porque se quedan fascinados por los colores.
Hace poco tiempo recordaba con un amigo la conversación que mantuvimos este año con una adoradora de la Pachamama. Nos encontrábamos en las alturas de Machupichu que cantara Neruda, y la fichamos como guía. Al final del recorrido de siete horas (un plus de cuatro más allá de lo que ajustamos), la invitamos a comer. Yo bendije al Señor por los alimentos que íbamos a comer y ella bendijo a la Madre Tierra por los frutos de su generosidad. A los postres, le dije a nuestra invitada a la mesa que no comprendía esa manera tan personal de dirigirse a la Naturaleza, que de por sí no tiene el seso de saber lo que entrega y a quién lo hace.
De fondo suena el trío de Bill Evans. Cuando el gran pianista murió el 15 de septiembre de 1980, de una insuficiencia hepática a consecuencia de su adicción a las drogas, tenía cincuenta y un años y llevaba mas de veinte entre la elite de su instrumento. El “poeta del piano” como lo definió el escritor, Gene Less, mantuvo incólume su estilo lírico y su sensibilidad hasta sus últimos días.


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