Alda Merini, del dolor a la luz
5 octubre 2008
Hablaré brevemente de un excepcional poemario: Alda Merini, La Tierra Santa. Encontré el libro recién editado en los anaqueles de una librería y lo compré.Confieso que en el dos mil dos yo no conocía a Merini. Una vez más, la portada de Pre-Textos hizo bien su trabajo. Tomé el poemario y leí dos poemas que me sobrecogieron:
“Conocí Jericó, / yo también tuve mi Palestina, / los muros del manicomio / eran los muros de Jericó / y una poza de agua infecta / nos bautizó a todos”.
“Encendí una hoguera / en mis noches de luna / para convocar a los huéspedes / como hacen las prostitutas /en las aceras de algunas calles, / pero nadie se detuvo a mirar / y mi hoguera se extinguió”.
Alda Merini nació en Milán ocho años antes de que estallase la Segunda Guerra Mundial. Es una poeta, pues, que viene de otro mundo, de un cosmos que ya no existe. Su infancia no debió ser fácil no sólo por la época, sino también por las dificultades económicas de la familia. El crítico literario Giacinto Spagnoletti la ayudó en sus primeras publicaciones de poemas; pero la vida llevó a Alda Merini al primer hospital psiquiátrico que visitaría, el San Raffaele Turro de Milán. Haber caído en manos de psicoanalistas y haber perseverado en la poesía, no es un logro escaso. A principios de la década de los cincuenta, contrae matrimonio con “el panadero”, Ettore Cariniti (que, por lo visto, poseía varias panaderías en la capital de Lombardía), que la amó profundamente y le hizo más llevadero su paso por el manicomio; regresaría al hospital Paolo Pini (Villa Fiorita) , al que Merini da el nombre de Terra Santa. En él pasaría Merini veinte años de su vida (ingresando y saliendo para regresar…) que la han marcado.
La poesía de Alda Merini -la que yo he leído- está firmemente afincada en la experiencia del sufrimiento, pero no para permanecer ahí, sino para alzarse y trascender buscando un sentido. Así, Merini es, sin duda, una poeta anclada en lo religioso, en la búsqueda de un significado a su existencia y que no se resigna a que el sufrimiento tenga la última palabra. Horkheimer nos dejó dicho: “La esperanza de que el verdugo no tenga la última palabra sobre la víctima inocente” y es esto lo que acontece en la poesía de Alda Merini; ciertamente, no es un camino fácil pues el sufrimiento sigue siendo real:
“Pero un día desde dentro de la tumba / también volví a despertar / y también como Jesús / tuve mi resurrección, / mas no subí a los cielos / descendí al infierno / desde donde, atónita, miro de nuevo / los muros de la antigua Jericó”.
Es el tema de Orfeo, pero ahí está marcada más profundamente de lo que parece la fe cristiana; pues Jesús no subió a los cielos sin antes descender a los infiernos para sacar, como enseñaron los primeros teólogos cristianos, a los que allí estaban.
Valentín Ansede


En el vídeo que proponemos esta semana, vemos al maestro trabajando en un bosque. Dice que los pájaros cantan mejor al amanecer y al anochecer, porque se quedan fascinados por los colores.
Hace poco tiempo recordaba con un amigo la conversación que mantuvimos este año con una adoradora de la Pachamama. Nos encontrábamos en las alturas de Machupichu que cantara Neruda, y la fichamos como guía. Al final del recorrido de siete horas (un plus de cuatro más allá de lo que ajustamos), la invitamos a comer. Yo bendije al Señor por los alimentos que íbamos a comer y ella bendijo a la Madre Tierra por los frutos de su generosidad. A los postres, le dije a nuestra invitada a la mesa que no comprendía esa manera tan personal de dirigirse a la Naturaleza, que de por sí no tiene el seso de saber lo que entrega y a quién lo hace.
De fondo suena el trío de Bill Evans. Cuando el gran pianista murió el 15 de septiembre de 1980, de una insuficiencia hepática a consecuencia de su adicción a las drogas, tenía cincuenta y un años y llevaba mas de veinte entre la elite de su instrumento. El “poeta del piano” como lo definió el escritor, Gene Less, mantuvo incólume su estilo lírico y su sensibilidad hasta sus últimos días.


Commentarios
¿Tiene algun comentario?