“Los niños robados de China”
16 julio 2008
Para los chinos, el primer deporte de los Juegos Olímpicos va a ser, probablemente, el de entrar en barrena, por lo menos en lo que se refiere a la opinión pública. Justamente ahora, acaba de aparecer en el canal de televisión HBO, un documental denominado “Los niños robados de China”. Es una película que nos recuerda que China, todavía, tiene serios problemas sociales, y un gobierno que no parece en absoluto interesado en solucionarlos.
El documental, dirigido por Jezza Neumann, examina un par de fenómenos paralelos que parecen estar muy unidos en el país: el de la política de un solo niño y que miles de niños estén siendo secuestrados y vendidos. hablamos de que son los propios padres quienes están vendiendo a sus hijos. La película documental de la que hablamos fue grabada clandestinamente. Por eso, quizás, no es sorprendente que parezca fragmentaria e incompleta. La historia transmite la insensibilidad hacia la vida y la familia que es imposible de entender desde los patrones de definición de persona que tenemos en Occidente, donde los medios de comunicación se vuelcan cuando se sospecha que un solo niño ha desaparecido.La película trata el tema desde pequeñas historias. La historia central nos cuenta la vida de una pareja en la provincia de Yunnan. Su hijo de cinco años ha sido raptado. Hay que decir que muchos niños desaparecen en Yunnan, y las autoridades locales han tenido que prohibir los carteles de “Desaparecido”, de las distintas ciudades y pueblos, por el problema de imagen que crea. La pareja contrata a un investigador privado para ayudar a encontrar al niño. A pesar de que es un hombre que no parece particularmente activo, le vemos rescatando a un ingente número de niños raptados. También vemos a un traficante que arregla transacciones entre el contacto que quiere comprar al niño y los padres que quieren venderlo. ¿Cuál es el perfil de aquellos que quieren vender a los niños?, pues una mujer soltera o parejas que ya tienen más de un niño. ¿De qué calaña es el propio traficante?, él mismo cuenta en el documental que vendió a su propio hijo.
La película culpa de la mayoría de estos problemas a la política de un solo hijo. Según las costumbres chinas, se demandan niños varones para las tareas de cuidado de los mayores. Y se demandan niñas para que sean futuras esposas. El documental acusa a los desequilibrios que se pueden dar con esta selección de sexo. Mientras nos preparamos para los fastos de las Olimpiadas, menos mal que hay algunos directores de documentales que se ponen las pilas para facilitarnos las verdaderas cifras que cuentan para considerar próspero o no a un país.


En el vídeo que proponemos esta semana, vemos al maestro trabajando en un bosque. Dice que los pájaros cantan mejor al amanecer y al anochecer, porque se quedan fascinados por los colores.
Hace poco tiempo recordaba con un amigo la conversación que mantuvimos este año con una adoradora de la Pachamama. Nos encontrábamos en las alturas de Machupichu que cantara Neruda, y la fichamos como guía. Al final del recorrido de siete horas (un plus de cuatro más allá de lo que ajustamos), la invitamos a comer. Yo bendije al Señor por los alimentos que íbamos a comer y ella bendijo a la Madre Tierra por los frutos de su generosidad. A los postres, le dije a nuestra invitada a la mesa que no comprendía esa manera tan personal de dirigirse a la Naturaleza, que de por sí no tiene el seso de saber lo que entrega y a quién lo hace.
De fondo suena el trío de Bill Evans. Cuando el gran pianista murió el 15 de septiembre de 1980, de una insuficiencia hepática a consecuencia de su adicción a las drogas, tenía cincuenta y un años y llevaba mas de veinte entre la elite de su instrumento. El “poeta del piano” como lo definió el escritor, Gene Less, mantuvo incólume su estilo lírico y su sensibilidad hasta sus últimos días.


vi el documental, me rompio el corazon, encontraron al niño?