El Rey de Arabia Saudí preside un acto interreligioso en Madrid pese a los abusos en su país
15 julio 2008
Pese a que Arabia Saudí es un país donde las prácticas religiosas que no deriven del Islam están cruelmente penadas, su monarca va a presidir en Madrid una conferencia sobre “diálogo interreligioso”. Así, mientras Abdalá hablará de “justicia, seguridad y paz”, en su territorio la policía religiosa se encarga de atentar contra la libertad religiosa. El Observatorio para la Libertad Religiosa y de Conciencia pone un ejemplo: los judíos todavía no pueden entrar en la Meca. El problema en los países fuertemente islamizados no es la falta de libertad religiosa. El problema en estos países es, sencillamente, la falta de libertad.
Durante los próximos días 16 al 18 de Julio, el rey Abdalá de Arabia Saudí preside la apertura de una conferencia mundial sobre diálogo interreligioso en Madrid, según ha anunciado el gabinete real saudí. Nadie ignora que Arabia Saudí es un país donde las prácticas religiosas que no deriven del Islam están penadas incluso hasta con la muerte. Los judíos no pueden entrar en el país, porque lo tienen prohibido. En Arabia Saudí los “Mutawa”, algo así como la policía religiosa, se encargan de que la libertad de conciencia (la libertad al fin y al cabo) brille por su ausencia, y durante el Ramadán, fumar, comer o beber en público es delito de cárcel para los saudíes o expulsión directa para los extranjeros. En Arabia Saudí, la sharia es la base de su sistema legal. Y aunque las autoridades políticas afirman que todos tienen derecho a practicar el culto privado, incluso para los no musulmanes, la realidad es que este culto no está protegido ni tan siquiera por la ley.
Es mas, el hecho de que la conferencia mundial sobre diálogo interreligioso se produzca en Madrid, y que el presidente de la misma tenga que desplazarse a otra nación, otra cultura, otro mundo, supone ya de por sí un contraste brutal en lo que respecta a las libertades en su propia nación. Así pues, rey Abdalá de Arabia Saudí, le felicitamos por la clara muestra de buena voluntad al presidir esta conferencia, le animamos a que continúe por la senda del diálogo y la apertura a otras culturas y respeto a otras religiones, como aquí se respeta a la suya. Y, sobre todo, le animamos a que la próxima conferencia mundial sobre el diálogo interreligioso la organice en Riad, aunque para ello tenga que dejar entrar a judíos, o incluso dejar que presida la misma el cardenal Jean-Louis Tauran, del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso.


En el vídeo que proponemos esta semana, vemos al maestro trabajando en un bosque. Dice que los pájaros cantan mejor al amanecer y al anochecer, porque se quedan fascinados por los colores.
Hace poco tiempo recordaba con un amigo la conversación que mantuvimos este año con una adoradora de la Pachamama. Nos encontrábamos en las alturas de Machupichu que cantara Neruda, y la fichamos como guía. Al final del recorrido de siete horas (un plus de cuatro más allá de lo que ajustamos), la invitamos a comer. Yo bendije al Señor por los alimentos que íbamos a comer y ella bendijo a la Madre Tierra por los frutos de su generosidad. A los postres, le dije a nuestra invitada a la mesa que no comprendía esa manera tan personal de dirigirse a la Naturaleza, que de por sí no tiene el seso de saber lo que entrega y a quién lo hace.
De fondo suena el trío de Bill Evans. Cuando el gran pianista murió el 15 de septiembre de 1980, de una insuficiencia hepática a consecuencia de su adicción a las drogas, tenía cincuenta y un años y llevaba mas de veinte entre la elite de su instrumento. El “poeta del piano” como lo definió el escritor, Gene Less, mantuvo incólume su estilo lírico y su sensibilidad hasta sus últimos días.


Commentarios
¿Tiene algun comentario?