El encarcelado por prestar libros y la hija de Castro
15 julio 2008
El ex presidente José María Aznar, los escritores Raúl Rivero y Carlos Alberto Montaner, así como Alina Fernández, la hija del dictador cubano, han firmado en el Campus FAES un manifiesto en el que reclaman al régimen la liberación del preso político Nelson Aguiar. «Encarcelado por el delito de prestar libros prohibidos por el régimen», se explica en el texto, desde la llamada Primavera Negra de 2003, Aguiar cumple una condena de 13 años con graves problemas de salud en la prisión de Combinado del Este.«En Cuba languidece en una cárcel Nelson Aguiar», comienza el manifiesto, en el que se advierte de su posible muerte «por falta de atención médica».
Presidente del Partido Ortodoxo, bibliotecario independiente y electricista, Aguiar (1945) fue operado de una hernia epigástrica. Su esposa, la miembro de las Damas de Blanco Dolia Leal, ha emprendido una campaña internacional para pedir su liberación bajo licencia extrapenal por razones de salud. El disidente estuvo hasta hace poco en el hospital de la cárcel, pero ha pasado a una celda, dijo a ABC Laura Pollán, de las Damas de Blanco.
La hija de Castro
Alina Fernández, hija de Fidel Castro, criticó el “entusiasmo” con el que muchos recibieron la llegada al poder de su hermano Raúl, y que tornó en “fracaso” tras constatar que el dirigente comunista sigue al mando de la Cuba a pesar de haberse retirado oficialmente de la vida política. En su intervención, bajo el título ‘Democracia en Cuba’, arremetió contra el “entusiasmo con el que la comunidad internacional, especialmente los medios de comunicación, recibieron la noticia de la llegada de Raúl Castro y sus propuestas”. Para la hija de Fidel exiliada en Miami, sin embargo, muchos de los que vivieron con excesivas expectativas el cambio de manos del régimen cubano ya “se han dado cuenta del fracaso de pensar que Fidel Castro no está al mando de la isla”.
Fernández hizo además hincapié en la necesidad de “fortalecer” una “verdadera” sociedad civil en Cuba. A su entender, una de las claves para la transición democrática en la isla es “ver si en Cuba existe o no una sociedad civil, y si hay algo en la Cuba de Castro que se pueda salvar”. “El cambio sólo será efectivo cuando incida en la cuestión pública y privada. Se necesita al Gobierno y a la oposición democrática, a las bibliotecas del régimen y a las no oficiales, a la prensa oficial y a la independiente. Se necesita un diálogo entre las dos partes enfrentadas”, subrayó.
A la conferencia asistió también Raúl Rivero, ex preso político del régimen cubano, quien advirtió de “una nueva oleada represiva del régimen cubano contra los disidentes políticos”, al tiempo que denunció “la lamentable situación” que viven los disidentes políticos, de los que aún permanecen 55 en las cárceles cubanas. “Si hoy la Cuba que soñamos tiene más sustancia real y más rumores que nunca es gracias a al resistencia pacífica de los demócratas solidarios que están trabajando para abrir las rejas y acabar con el hambre”, recalcó. Por ello, instó a “no despegarnos ni un minuto de lo que sucede en la isla”.
El periodista Carlos Alberto Montaner destacó el legado de Fidel para entender la situación en Cuba: “Intentará mantener en la sociedad cubana su sello psicológico de destruir el imperialismo de EEUU y cambiar el devenir del mundo según su visión marxista”, subrayó.


En el vídeo que proponemos esta semana, vemos al maestro trabajando en un bosque. Dice que los pájaros cantan mejor al amanecer y al anochecer, porque se quedan fascinados por los colores.
Hace poco tiempo recordaba con un amigo la conversación que mantuvimos este año con una adoradora de la Pachamama. Nos encontrábamos en las alturas de Machupichu que cantara Neruda, y la fichamos como guía. Al final del recorrido de siete horas (un plus de cuatro más allá de lo que ajustamos), la invitamos a comer. Yo bendije al Señor por los alimentos que íbamos a comer y ella bendijo a la Madre Tierra por los frutos de su generosidad. A los postres, le dije a nuestra invitada a la mesa que no comprendía esa manera tan personal de dirigirse a la Naturaleza, que de por sí no tiene el seso de saber lo que entrega y a quién lo hace.
De fondo suena el trío de Bill Evans. Cuando el gran pianista murió el 15 de septiembre de 1980, de una insuficiencia hepática a consecuencia de su adicción a las drogas, tenía cincuenta y un años y llevaba mas de veinte entre la elite de su instrumento. El “poeta del piano” como lo definió el escritor, Gene Less, mantuvo incólume su estilo lírico y su sensibilidad hasta sus últimos días.


Commentarios
¿Tiene algun comentario?