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El rondó de Cuartos

23 junio 2008

El rondó es una forma musical basada en la repetición de un tema melódico, se suele desarrollaren tres o cuatro ocasiones durante el desarrollo de un movimiento sinfónico o sonata. Viene del francés y significa ronda o danza en círculo. La selección española de fútbol lleva bailando el rondó de Cuartos desde tiempo inmemorial, pero el domingo a los agoreros se les aguó la fiesta y se quedaron mudos. Los apasionados salimos a la calle con nuestros calesines y trotones para celebrar una victoria que huele a gran final.

El fútbol en televisión pierde su gracia cuando se ve a solas, aunque a uno le haya dado por comprarse una pantalla con High definition, la emoción sólo crece en familia o con amigos. Al no ser deporte individual, donde brilla la pericia propia, sino labor de grupo, casa con el calor de los comentarios cruzados. Con motivo del mundial de fútbol en Argentina, nos situamos en el año 1978, el entonces obispo de Munich, Joseph Ratzinger, hizo una alabanza extraordinaria del fútbol, “si bien el hombre necesita del pan para vivir –decía- el hombre también necesita el elemento lúdico. Al pensar detenidamente en esto, el hombre se plantea la posibilidad de aprender a vivir con el espíritu del juego, porque la libertad del hombre se alimenta también de reglas y de autodisciplina”. Y añadía un elemento que no ha perdido contemporaneidad, “desde luego, la seriedad sombría del dinero, unida a los intereses mercantiles, pueden echar a perder las cualidades de este deporte”. Ya lo decía un bloggero español tras el partido del domingo: “a pesar de las primas que ganan nuestros jugadores cada vez que ascienden en la Eurocopa, y a pesar de ser referentes huecos en un mundo en el que huelgan los referentes, ¡por fin estamos en semifinales!”.

El asesinato del perdedor, de Camilo José Cela

23 junio 2008

Le pasa a Cela lo que a Woody Allen. Cuando uno ve alguna de sus películas y le gusta, las quiere ver todas. Pero si Woody disgusta, disgusta para siempre. A Cela hay que leerlo porque, sin él, se nos resta el español, y con él somos más sabios. Huelga decir que sin humor es imposible entender a Cela, en todo lo que dice cuenta sus cachondadas y te las sirve sin tontería. Uno de los personajes de la novela que preesentamos dice de otro que es un trufero glorioso. Así es Cela, trufa y retrufa todo lo que cuenta, nadie es más prestidigitador con las palabras que él. Por eso, tiene fama de escritor de escritores, vamos que se dice que un literato le saca más partido a sus textos que un aficionado al best seller. Y quizá sea verdad, pero sólo mientras sigan obligando a los niños de nuestrio país a leerse obligatoriamente “La colmena”. “La colmena” es la fuente de inspiración de la que nace el caudal de su estilo, por eso habría que leerla como un pasatiempo, una recomendación de amigo, no como materia de curso.

En “El asesinato del perdedor”, se nos cuenta la historia de un muchacho que es condenado por escándalo público, al vérselas sexualmente con una joven en un bar público. Pero desde que arranca la novela, todo se torna inverosímil y mágico, hay mil personajes, hay repeticiones deliberadas, burradas sin precio, insultos en los que no queda viva ninguna autoridad de este mundo, provocaciones, irreverencias. Pero las de Cela son provocaciones de fogueo, no hacen daño, y es por la falta de seriedad que lleva el timón de las páginas. Allí aparecen desde Gracián (“la prisa es la pasión de los necios)” a Lao Tsé (“a usted le gustaría haber sido vaca para tener muy asumida su inmensa capacidad de aburrimiento”). Leer el resto

Necesidad de las costumbres

23 junio 2008

En 1851 Stuart Mill, el gran teórico del utilitarismo, afirmaba, en Sobre la libertad, que el contraste entre diferentes opiniones era lo que permitía el progreso. De ello se seguía que la opinión recibida, al impedir la diversidad de pareceres, era el enemigo de la Humanidad, y “el despotismo de la costumbre” el principal obstáculo para el progreso y los logros humanos. Las costumbres son inútiles porque son costumbres, simplemente, mientras que todas las opiniones, aun las erróneas, son útiles y ninguna debe ser suprimida, pues todas valen igual… mientras sean propias. Lo más importante de un acto u opinión no es que sea cierto, sino que sea propio de quien lo acomete o expone.

Si seguimos al pie de la letra lo que Stuart Mill decía, la destrucción de las costumbres se convierte en un requisito del progreso. Según él, habría que pulverizar toda autoridad moral: la Historia (un cúmulo de hechos vergonzosos, de crímenes y locuras de los que debemos liberarnos), la Familia (formas de unión escogidas libremente, sin condicionar el afecto, buscando sólo la autenticidad) y la Religión (si Dios existe, es cada uno de nosotros). Leer el resto

“La alianza de civilizaciones significa poner una escayola en una pierna de madera”

23 junio 2008

Lo ha dicho el sociólogo francés, Pascal Bruckner, en una entrevista reciente: “La Alianza de Civilizaciones responde a un deseo piadoso. Hablar de una alianza parece positivo. Pero es más bien poner una escayola en una pierna de madera. La idea es buena, pero es un concepto vacío. Las civilizaciones, las culturas, siempre han dialogado entre sí: Oriente-Occidente, Islam y cristianismo… Pero lo que hoy se plantea es sesgado: un diálogo entre la democracia y un régimen autoritario. Es, en cierta forma, lo que decía Stalin: “Lo mío es mío y lo tuyo es innegociable”. El diálogo resulta positivo y es necesario. Pero hay cosas que no son admisibles. Leer el resto

Las preguntas de Europa

23 junio 2008

1.-¿Cómo mejorar el crecimiento económico, tras veinte o treinta años de crecimiento más bajo que los Estados Unidos?

2.-¿Cómo asegurar el crecimiento demográfico de Europa, imprescindible para poder incrementar la riqueza y evitar la crisis de los sistemas de pensiones y jubilaciones?

3.-¿Cómo evitar las tensiones sociales en los guetos urbanos donde pasa mal o muy mal la cohabitación entre inmigrantes pobres y autóctonos igualmente pobres?

4.-¿Cómo combatir la dependencia energética que tan cara cuesta a los consumidores más modestos, atacados en el bolsillo por las subidas de las tarifas eléctricas?, etc.

Cada país tiene una respuesta diferente para cada pregunta. Entonces, ¿qué va a pasar después del no de Irlanda? Dice Juan Pedro Quiñonero que los Estados están divididos en todos esos terrenos de la acción política. Leer el resto

La familia Savages

23 junio 2008

Es un peliculón. Cuenta la historia de dos hermanos, Wendy y Jon, que tras vivir años separados, se ven obligados a convivir juntos para cuidar de su padre enfermo, Lenny Savage, con el que no se hablaban en los últimos veinte años. El padre ha sido un maltratador, de él sólo guardan un recuerdo infecto. Pero cuando le llega la demencia, se plantean salir de sus pequeñas vidas maltrechas y construir algo verdaderamente humano. Las vidas de los hermanos son vidas truncadas. Wendy quiere llevar al teatro una semi-autobiografía de su vida (una especie de catarsis de su pasado), y Jon es un incapaz para el compromiso, un dejado, ha engordado más de la cuenta, no concibe el orden y es disfuncional hasta consigo mismo.  En las primeras reacciones, cuando los hermanos hablan por teléfono de ocuparse del viejo Lenny, Jon dice que no hay que precipitarse: “no estamos todavía en alerta roja, estamos en alerta amarilla, ya llegará el naranja”. Poco a poco irán saliendo de sus sótanos del alma para encontrarse con el padre, ya que todas las decisiones que van tomando, llevan una marcada responsabilidad para sus vidas. Leer el resto

Desnudas

23 junio 2008

Empelotarse por una causa noble lleva visos de sumar afición. Las últimas han sido nuestras “chicas-Elle”, lo han hecho para denunciar la escasez de reservas de agua. Ellas sí que han prescindido de toda reserva y han posado, en escasez de atavíos,  para Jaume de Laiguana. El año pasado, unas falleras valencianas anduvieron como la mismísima Eva por los doce meses del calendario, porque no les llegaban perras para terminar su falla. Fernando Verdasco lo ha hecho para Cosmopolitan, en razón de una campaña solidaria contra el cáncer. Victoria Beckham, en enero, se tapó lo que pudo para que todos tomáramos conciencia de que, caramba, hay que proteger la piel, que no tenemos otra. En fin, que a la lista se suman sesudos, profesionales, desconocidos, desesperados, políticos, etc. Leer el resto

Kafka nos enseña Praga este verano

23 junio 2008

Para un lector de El Castillo o La Metamorfosis, las calles y el ambiente de Praga resultan extrañamente familiares, aunque el gran escritor checo no la mencione en esas obras. Basta para ello con acercarse a la puerta del edificio de tres plantas de la calle Na Porici 7 –donde funcionó la Compañía de Seguros contra Accidentes de Trabajo en la que Kafka ejerció la abogacía 12 años–, para ver tras sus líneas neoclásicas de estilo francés un pequeño hall de mármol dividido por mamparas de vidrio. Detrás de las mamparas se vislumbran, increíblemente todavía, unos largos corredores con escritorios atestados de polvorientas cajas de cartón, en medio de un universo asfixiante que no puede ser otro que el que inspiró El Proceso, la historia de aquel desamparado señor K acusado de un crimen improbable.

Inicio

Un recorrido por la Praga de Kafka puede comenzar en la antigua Ringplatz o Plaza del Anillo, en el centro del casco histórico de la ciudad, que fue también el eje de la vida cotidiana del escritor. Muy cerca de allí están la Plaza de la Ciudad Vieja, la Casa de Sixto –en la que vivió el pequeño Kafka–, la Casa del Minuto –que lo alojó en los años escolares–, y el colegio secundario al que asistió.

La casa donde nació Kafka el 3 de julio de 1883 estaba en la actual calle Franze Kafky 3 (52), en el barrio Starè Mesto. Era una casa modesta construida en la primera mitad del siglo XVIII, al borde del gueto judío de Praga –hoy desaparecido–, que fue dañada por un incendio en 1897 y demolida para levantar un edificio neobarroco. De la casa original perdura todavía el viejo portal.

En las cartas que Kafka le envió a su amada Milena, el escritor evoca recuerdos de su infancia en el barrio de la Casa del Minuto: “Cuando era muy pequeño, una vez me dieron una moneda de diez céntimos de corona. Yo tenía muchas ganas de dársela a una vieja mendiga que se sentaba entre las dos plazas. Pero esa cantidad me parecía exorbitante, un dinero que probablemente nadie había dado jamás a un mendigo y, por eso, me daba vergüenza ante la mendiga hacer una cosa tan inconcebible. Pero como tenía que dársela, cambié la moneda de diez, entregué a la mendiga un céntimo, di toda la vuelta al Ayuntamiento, regresé como nuevo benefactor desde la izquierda, volví a dar a la mendiga un céntimo, me puse a correr otra vez y repetí esto felizmente diez veces, o tal vez algo menos, porque creo que la mendiga perdió la paciencia y desapareció. De todas formas, al final estaba tan agotado, también moralmente, que volví enseguida a casa y lloré hasta que mi madre me volvió a dar una moneda de 10 céntimos”. Leer el resto

La ciencia del adiós, Elisabetta Rasy

19 junio 2008

Vaya por delante que la novela no es gran cosa, pero lo que cuenta es valiosísimo. El estilo de la italiana Rasy es muy dulzón y deslabazado, pero nos narra los avatares de uno de los matrimonios de intelectuales más importantes del siglo XX: el de Nadiehzda y Ossip Mandelstamm. Los dos sufrieron la persecución soviética por causa de su obra y por su afán de libertad. Nadiezhzda se convirtió en la biblioteca de su marido. Como la policía secreta buscaba sus versos para quemarlos y condenarlos públicamente, ella se los aprendía de memoria y así los retenía para siempre. Ella no fue, por tanto, una especie de sombra al lado de su marido, la comparación más acertada es la que la misma Elisabetta apunta en un momentode la obra: eran la flor y la raíz. Los dos se pertenecían, se retenían en los momentos de dureza y se consolaban con el amor.

Ossip nunca podía callarse. Tenía siempre que decir lo que pensaba, ¿cómo se le ocurrió en una lectura poética, con chavales del Ejército Rojo entre los espectadores, hablar de Dios? Era así, atípico, asocial, ajeno a toda consigna que se impusiera, que no, que lo suyo no era literatura proletaria. Por su puesto que se ganó a pulso el destierro, se lo llevaron lejos de Kiev, de Petesburgo y Moscú. Lejos de los amigos, aprendió a intimar con los otros amigos, los poetas muertos. Por ello, intimó con Dante, con GoetheTenía razón el hermano de Nadiehzda, el pueblo ruso se alborotó por una palabra, revolución, que actuaba como un sortilegio. En su altar se sacrificaron el hambre, la desolación y todo el horror de un pueblo que se dejó conducir por una recua de dictadores. Leer el resto

Vargas Llosa viajará al Congo para preparar su nueva novela

18 junio 2008

Mario Vargas Llosa ambientará en el Congo su nueva novela. Viajará próximamente al país africano, se adentrará en el río que lleva su nombre, que ha inspirado ya a tantos novelistas, y tomará abundantes notas, como suele tener por costumbre, para ambientar una historia con la que, a decir de algunos de sus seguidores reunidos en Santillana de Mar, entroncará con lo mejor de Joseph Conrad.
Vargas Llosa y su obra fueron ayer el centro de atención durante el segundo encuentro internacional de literatura en español, organizado por la Fundación Santillana y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.

Sobre el proyecto del autor de La fiesta del Chivo –comentado por el director de la Real Academia Española (RAE), Víctor García de la Concha– poco más se supo. El viaje al Congo se inscribe en la forma de trabajo que ya ha efectuado el autor peruano en anteriores ocasiones: acudir al escenario en el que situará a los personajes, conocer las costumbres y las gentes de la zona, así como documentarse en las grandes bibliotecas. Leer el resto

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