Top

Hay que buscar el progreso con modos éticamente responsables, que respeten la dignidad de todo ser humano

30 junio 2008

Siempre anduvimos interesados este año, en La Baraja, con las cuestiones científicas. Hicimos hincapié en el dilema células-madre sí, células-madre no.

La investigación con células madre ha capturado la imaginación de muchos miembros de la sociedad, pero acabar deliberadamente con seres humanos inocentes huele a inmoralidad. Los científicos esperan que estas bases biológicas pueden ser dirigidas a producir muchos tipos de células para ‘reparar’ el cuerpo humano, curar enfermedades, aliviar sufrimientos. Pero algunos científicos están más interesados en las células madre obtenidas destruyendo a un ser humano en estado embrionario en los primeros días de su desarrollo. Almacenar estas ‘células madre embrionales’ implica la muerte deliberada de esos seres humanos.

Tres argumentaciones para justificar la destrucción de embriones humanos para obtener células madre:

1)Los beneficios potenciales prevalecen sobre cualquier daño producido en este caso.

2) La que es destruida no es una vida humana, o al menos no es un ser humano con derechos fundamentales;

3) No se debería pensar que diseccionar embriones humanos por sus células implique una pérdida de vida embrionaria.

Pero son tres argumentos débiles. La Declaración Universal de Derechos Humanos ha dado por descontado que los seres humanos son diversos por tamaño, fuerza e inteligencia, pero ha declarado que los miembros de la raza humana, diversos desde estos puntos de vista, son creados iguales en sus derechos fundamentales, empezando por el derecho a la vida. Llama la atención la afirmación de que los embriones usados para la investigación con células madre serían “sobrantes” y, por tanto, “embriones indeseados” que morirían de todos modos. Al final, evidentemente, todos nosotros moriremos, pero  esto no da a nadie el derecho a matarnos.

La clonación humana reduce la procreación a un mero proceso productivo, formando nuevos seres humanos en el laboratorio con características específicas, como si fueran mercancías. Esto se ve más claro cuando los embriones humanos son producidos clonando con fines de investigación, porque las nuevas vidas humanas son generadas únicamente para ser destruidas. Algunos investigadores y legisladores proponen incluso desarrollar embriones clonados en el seno de una mujer durante algunas semanas para almacenar tejidos y órganos útiles, una práctica grotesca a la que se ha enfrentado el Congreso a través de la Ley de Prohibición del Cultivo de Fetos de 2006.

Y, además, otros investigadores quieren usar óvulos animales para experimentos de clonación humana, creando embriones ‘híbridos’ que ofuscan la línea de separación entre las especies animal y humana.

Compartir:
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Technorati
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Mixx

Commentarios

One Response to “Hay que buscar el progreso con modos éticamente responsables, que respeten la dignidad de todo ser humano”

  1. Nanette on julio 7th, 2008 17:10

    Abortos, vidas interrumpidas por fines de investigación y/o económicos, experimentos con seres humanos, personas genéticamente “creadas” para curar a otras, propuestas para fomentar híbridos animales humanos, ¿hacia donde vamos? ¿Nos damos cuenta del precio que estamos pagando para un supuesto progreso y mejora de la vida? ¿De qué vida estamos hablando exactamente? Seguramente no de la del Hombre.

    Es bastante contradictorio que para encontrar la cura de una enfermedad se tenga que matar a muchas vidas humanas; es decir: para salvar a una vida, hay que acabar con varias otras vidas. Desde el primer segundo de su concepción, el embrión humano es un Ser Humano Vivo. No nos corresponde decidir quién tiene que vivir y quién tiene que morir cualquiera que sean nuestras razones.

    El Hombre está cada vez más considerado como un elemento para las investigaciones científicas, un instrumento del que se dispone para utilizarlo donde mejor convenga. Supuestamente para el bien de la Humanidad. Pero en realidad es para que el que más poder tenga pueda satisfacer sus necesidades y pueda encontrar una especie de compensación a sus miedos, una solución a la muerte, en resumen para unos fines personales. Donde está el interés personal, se hace caso omiso de la Dignidad Humana.

    Además, ¿qué estamos haciendo creando humanos? ¿Para eso nos sirve nuestra inteligencia? ¿Para crear seres humanos y luego matarles? ¿Para crear seres inhumanos y luego destruirlos? ¿Para convertirnos en asesinos?

    Estamos fomentando un mundo lleno de contradicciones donde poco a poco se va perdiendo las principales bases de la vida: el sentido del Hombre, su Dignidad y el Derecho a la Vida.
    No somos dioses y convendría que dejemos de jugar con la vida.

    Es mi opinión, espero que no ofenda

    Gracias

¿Tiene algun comentario?





Bottom