“Te quiero”, de Luis Cernuda
25 junio 2008
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Resulta difícil resumir en pocas palabras los aspectos de la obra de un poeta tan rico y profundo como es Luis Cernuda.
El universo de Cernuda es complicado, difícil, fruto de su introversión interior y de su soledad tanto física como espiritual la cual le crea un insaciable deseo de buscar la belleza y la armonía absolutas en un mundo desespiritualizado y mediocre. Sin embargo, Cernuda no escapa de esa realidad, sino que la combate y se enfrenta a ella, También es capaz de enfrentarse a sí mismo, ahondando en los abismos de su persona, en sus temores, inseguridades y recelos, lo que le confiere una profundidad expresiva excepcional.
Su poesía, nada desgarrada ni altisonante, adquiere una intensidad y una hondura capaces de penetrar en el alma de todo lector sensible.
La poesía cernudiana, por otra parte, conecta con todas las corrientes estéticas hasta el momento: la grecolatina, la barroca, la romántica y las corrientes de vanguardia como son el surrealismo, cubismo e impresionismo.


En el vídeo que proponemos esta semana, vemos al maestro trabajando en un bosque. Dice que los pájaros cantan mejor al amanecer y al anochecer, porque se quedan fascinados por los colores.
Hace poco tiempo recordaba con un amigo la conversación que mantuvimos este año con una adoradora de la Pachamama. Nos encontrábamos en las alturas de Machupichu que cantara Neruda, y la fichamos como guía. Al final del recorrido de siete horas (un plus de cuatro más allá de lo que ajustamos), la invitamos a comer. Yo bendije al Señor por los alimentos que íbamos a comer y ella bendijo a la Madre Tierra por los frutos de su generosidad. A los postres, le dije a nuestra invitada a la mesa que no comprendía esa manera tan personal de dirigirse a la Naturaleza, que de por sí no tiene el seso de saber lo que entrega y a quién lo hace.
De fondo suena el trío de Bill Evans. Cuando el gran pianista murió el 15 de septiembre de 1980, de una insuficiencia hepática a consecuencia de su adicción a las drogas, tenía cincuenta y un años y llevaba mas de veinte entre la elite de su instrumento. El “poeta del piano” como lo definió el escritor, Gene Less, mantuvo incólume su estilo lírico y su sensibilidad hasta sus últimos días.


más allá de la vida
quiero decírtelo…
Luis Cernuda
tú debes ser el hombre arrebatado a la noche
por quien el fuego de la aurora
se enciende en los ocasos
tú debes ser el hombre encadenado al día
por quien la sombra de los pasos
se pierde en los rincones
tú debes ser el hombre que da nombre al destino
por quien renace el día
por quien muere la noche