“Hoy, el castellano ya no es una lengua oficial”
24 Abril 2008
El director general de Air Berlin ha reaccionado a las presiones del Gobierno balear para que introduzca el catalán en sus comunicaciones en un duro editorial publicado en su revista interna. “Hoy el castellano no es una lengua oficial”, sentencia en la carta dirigida a los pasajeros. Y continúa diciendo que España, con los nacionalismos, vuelve a “los miniestados medievales”.
Horror vacui
24 Abril 2008
Ocurría entre el XVII y el XVIII, cuando la imaginación de los maestros se disparaba hacia el esplendor de la verdad en todas las manifestaciones artísticas posibles. Esplendor que se hacía patente especialmente en la arquitectura, en la que el acopio de elementos atractivos resultaba armónico y no hacía las veces de un mero relleno ornamental. Se llamó, vulgarmente, el horror a los espacios vacíos (horror vacui). De ahí que las iglesias barrocas sean tan profusas, como un inmenso bosque en el que hay que entrar a machete de estremecimiento.
Recientemente, tuve una charla muy provechosa con un especialista en comunicación sobre el horror vacui aplicado a la televisión de nuestros días. Él, director de un programa muy importante de Canal Sur, me decía que la cultura de la televisión ha avanzado extraordinariamente en los últimos años. Para la gente más joven es normal encontrar en la pantalla cientos de informaciones simultáneas, “inputs” que van y vienen sobrecargando la escena. Si un cincuentón se asoma, por ejemplo, al canal MTV, consagrado para atender al público más joven, es posible que salga defraudado, ya que no entenderá el setenta por ciento de lo que ve: cuadros de información abiertos mientras suena una canción, barra de mensajes de móviles, faldón de aviso del siguiente espacio, un “previo” de la cancón que sonará en diez minutos, noticias del mundo de la música en el rincón inferior… El joven director andaluz me decía que esto ocurre porque los chavales han aprendido a hacer quince cosas al mismo tiempo: hablar por el móvil, comerse la hamburguesa sin manchar de ketchup los apuntes, escuchar la música del local y seguirla con el tacón de los zapatos. A mí, más que un avance cultural, me parece una triste regresión a la caverna de la perfecta desatención. Leer el resto
Clubes secretos
24 Abril 2008
Si hay una división real entre los seres humanos, es la de apocalípticos y constructores. El apocalíptico es el que entiende el planeta como un sumidero de horrores, la negrura en el horizonte, la negrura en el presente y sólo, victoriosa, se alza la nostalgia de lo que fue. Los constructores son los que no se arredran ante las calamidades, y aprovechan los obstáculos para que el hombre se alce victorioso. Daniel Estulin es un apocalíptico, ha escrito “Los señores de las sombras” y “El club Bilderberg”, en donde defiende la tesis de que existe una conspiración universal de un puñado de jerifaltes, más allá de toda línea roja democrática, que promueven conflictos, miedos, secuestros y asesinatos, para mantener su poder y patrimonio infinitos. Estulin sólo cree en una revolución de los ciudadanos contra el Leviatán, pero en el fondo sabe que es una batalla perdida. Qué diferencia con los miembros de “La rosa blanca”, aquella asociación de estudiantes que plantó cara al III Reich en nombre de los principios de la civilización cristiana y de los valores irrenunciables de la persona. A este club de resistencia sí que se le puede aplicar la famosa frase de Neruda. A pesar de que a sus miembros les cortaron las rosas, la primavera se hizo imparable.


En el vídeo que proponemos esta semana, vemos al maestro trabajando en un bosque. Dice que los pájaros cantan mejor al amanecer y al anochecer, porque se quedan fascinados por los colores.
De fondo suena el trío de Bill Evans. Cuando el gran pianista murió el 15 de septiembre de 1980, de una insuficiencia hepática a consecuencia de su adicción a las drogas, tenía cincuenta y un años y llevaba mas de veinte entre la elite de su instrumento. El “poeta del piano” como lo definió el escritor, Gene Less, mantuvo incólume su estilo lírico y su sensibilidad hasta sus últimos días.

